sábado, noviembre 05, 2005

Confesiones de un cinéfago

Se podría decir que le he plagiado la idea a uno de los que andan por aquí de vez en cuando. Se podría decir. Tenía en mente una idea amorfa, un croquis sobre como escribir algo que una de la mano a mi decadencia vital con la única de las enfermedades que agradezco tener en estos momentos: el cine. No veo la manera de llamarme cinéfilo cuando ni siquiera he visto el 1% de las películas que debería ver para serlo, así que de momento me calificaré como cinéfago, palabra que sí, me he inventado, y que viene a recordar mi condición de devorador del séptimo arte.

Mi estado de ánimo de los últimos días me invita a pensar que últimamente ya no soy el que era. En el fondo de una acequia a la que caí como consecuencia de un trabajo temporal, incomprensible e inhumano, supe que mi odio interior ha crecido de una manera descomunal. Me siento, más que nunca, como un Tyler Durden apartado del mundo, de la "sociedad" normal e inmerso en un proceso de feliz autodestrucción del que no veo fondo. "Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar", me dijo ese rubio siniestro hermanado con el mismísimo Rimbaud. Y tenía razón cuando escribo esto después de haber perdido tanto, tanto de lo que fui, tanto de lo que tenía, tanto de una persona importante en mi vida a la que perdí por imbécil. You do it to yourself. Supongo que me siento como Alvy Singer sintiéndose a su vez como Groucho Marx: “Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio”… un sentimiento encontrado, como lo es para mí esa película de Fincher o la poesía etílica de Bukowski, la novela de Cortázar o la música de Thom Yorke, "esa" conexión que esperas encontrar algún día, "eso" que está en sintonía con lo que pasa por dentro de tu cabeza y no te hace sentir como un completo idiota prefabricado en cadena de montaje.

Hace dos días asistí a una nueva proyección del Muvim y mi humor empeoró cuando descubrí que, como me dijo Rémy, el cretinismo existe. El espectáculo asombroso de unas cuantas decenas de personas poniendo toda su atención en un documental de 80 minutos en el que exclusivamente se filmaba la calle desde una ventana me dejó atónito. La película en cuestión era Tishe! ("Calla"), una estafa con asombroso poder de convocatoria precedida por un ponente y/o pedante que tenía la cara de afirmar que el agujero de la alcantarilla por la que se colaba toda la mierda era una metáfora de Rusia y de su situación actual. Valiente gilipollas. Podría haber dicho que el agujero era el ojete de Kossakovsky y la mayoría de los allí presentes le hubieran aplaudido.
No contento con esto, también se aventuró a calificar el bodrio en cuestión como una película "dura". Cretinismo al cuadrado. Dura es la escena en que violan a Susan George en Perros de paja, duro es el baile que precede a la muerte en Bailar en la oscuridad, duro es contemplar el desamparo de los niños de Travernier, la mirada triste y perdida de Lamberto Maggiorani, Ladrón de bicicletas. Duro es ver cómo un derrotado Joe Kavanagh se rinde a la bebida. Eso es dureza en estado puro, cine de entrañas, que mira sus tripas y las muestra para que todo el mundo las vea. Me lo enseñó otro de mis encontrados, Cronenberg, el mismo canadiense que un día me mostró lo cerca que estaban amor y horror. Un documental donde la mayor parte del metraje está protagonizado por una obra de pavimentación, no hace sino confirmarme que su autor no tiene nada que decir o que se está riendo de mí. O ambas cosas.

Por suerte el celuloide aún me guarda ratos de feliz parsimonia en dosis de Egoyan y su calendario de Armenia, o de Jarmusch y sus flores que olí un jueves por la noche. La que mejor olía era Alexis Dziena, capaz de provocar en apenas unos segundos una auténtica tormenta de sentidos en Bill y en mí mismo. Un momento de líbido y paz en medio de una semana de caos y desesperación que remato con un puñado de reflexiones sin más motivo concreto que el desahogo. Tal vez el lunes ya pueda escribir críticas de puntuación y links por doquier y pensar que todo va bien, tal vez… Pero de momento, me doy el gustazo de reinventar mi semana en 16 mm y rubricarla citando a un borracho ilustre cuyo nombre ya he mencionado por ahí arriba, y que dejó antes de irse perlas como esta:

“Y no creo en la perfección, creo en mantener los intestinos libres, por lo que coincido con los que me critican cuando dicen que lo que escribo es un montón de mierda”

16 comentarios:

BlitzKrieg dijo...

Mi incultura cinematográfica y mi escasa capacidad de retención me impiden dejar un comentario sobre la mayoría de las cosas que acabo de leer.

Es una buena terapia. Te quitas la mierda de encima y se la traspasas a los que la leen... es como un bucle de mierda. Al menos suena bien...

P.D.: Sigo diciendo ke me gustó más la madre (Sharon Stone), que la hija (Alexis blablabla)...

Jordi dijo...

Evacuación intestinal... bucle de mierda... todo está relacionado.
Pero sí, es una buena terapia, sobre todo para enfermos permanentes.

P.D.: La hija tiene más morbo

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...
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BlitzKrieg dijo...

No puede tener más morbo que Sharon Stone...

Peter dijo...

Dirás lo que quieras, pero el post me ha encantado, mr. revert. Y eso que no conozco ni la mitad de la mitad de las pelis que citas, pero redeu, está cojonudo.

Jordi dijo...

Pos Muchas grasias... Las pelis son estas, en este orden (salto los links de páginas webs):

El club de la lucha (David Fincher), Annie Hall (Woody Allen), foto de Groucho Marx (no pertenece a ninguna), El club de la lucha (David Fincher), Las invasiones bárbaras (Dénys Arcand), Tishe! (Viktor Kossakovski), Perros de paja (Sam Peckinpah), Bailar en la oscuridad (Lars von Trier), El ladrón de bicicletas (Vittorio de Sica), Hoy empieza todo (Bernard Travernier), Mi nombre es Joe (Ken Loach), Videodrome (David Cronenberg), La mosca (David Cronenberg), Calendar (Atom Egoyan), Flores Rotas (Jim Jarmusch), Flores Rotas otra vez y una foto de Audrey Hepburn, que creo que tampoco pertenece a ninguna película.

Os recomiendo todas, menos, claro está, la de Tishe!...

Sus dijo...

Cinéfago...palabra que resume mucho ;)
Yo me estoy sintiendo un poco así, porque entre las películas que tengo que ver para los exámenes, las que hacen en la cineteca y las que quiero ver por mí misma...

Pero bueno, sarna con gusto no pica.

PD: Me ha encantado el post. Complimenti ("felicidades" en italiano) ;)

laura dijo...

Todos de acuerdo en que está muy bien escrito. Cojonudo, sí señor.
Gracias también por la lista de pelis (sigo apuntando) porque tenía que consultar todos los links para saber exactamente de qué hablabas.

Jordi dijo...

Grazie mille a tutti (o como se diga). Ojalá pudiera sustituir películas por ensayos interminables en mi plan de estudio, pero creo que Mompart y CIA no estan por la labor :b

P.D.: Laura, apúntate sobre todo las de "Mi nombre es Joe" y la de "Hoy empieza todo" (aunque esta = ya la has visto), fijo que te gustarán.

manel dijo...

No diré que entiendo lo que pueda pasarte, en abosulo. Aún tengo algo de sentido común para no cometer tales sandeces. Pero conozco la mayoría de films y persojanes que éstos incorporan.El post me parece toda una declaración de intenciones muy interesante y bonita.

Para aquellos que somos cinéfagos no entendemos el mundo sin la imagen en movimiento, sin el sonido óptico, sin el zumbido de un proyector, sin una sala de cine vacia completamente sola para ti, sin una sala de cine llena a rebosar que llora cuando tú lloras y que ríe cuando tú ries, sin que por un momento desconectemos del mundo para meternos en una parcela de ese mundo, en un recuadro retratado por un ojo. No entendemos el mundo sin la fantasía o la cruda realidad que nos retrata este ARTE.

Yo ya no tengo salida, estoy cautivado y poseído. Aquel que todavía pueda salvarse que lo haga. Pero sólo le diré que entonces caerá en otra trampa, porque a todos nos cautiva algo. Yo estoy enormemente orgullos (y agradecido) de haber encontrado cuál es la que quiero que sea la mía (habrá quién no encuentre la suya?).

Me permitirás que concluya este comentario de la misma manera que lo has hecho tú.


LA BESTIA

mi bestia llega por la tarde/
me muerde las entrañas/
me acaricia la cabeza/
gruñe/
escupe parte de mí./

mi bestia llega por la tarde/
mientras otros hacen fotos/
mientras otros van de merienda/
mi bestia llega por la tarde/
a través del sucio suelo de la cocina/
con mirada lasciva./

mientras otros tienen empleos/
que les impiden pensar/
mi bestia me permite pensar/
en ella,/
en cementerios y locura y miedo/
y en flores rancias y decadencia/
y en el hedor del brío apagado./

mi bestia no me deja en paz/
llega por las tardes/
me muerde y me araña/
y le digo/
doblado de dolor, cogiéndome el vientre con las manos,/
joder, ¿cómo les voy a explicar tu presencia a/
ellos? creen que soy un cobarde/
pero los cobardes son ellos porque se niegan a/
sentir, su valor es el de los/
caracoles./
mi bestia no está interesada en mi desdichada/
teoría; rasga, mastica escupe/
otro trozo de/
mí./

salgo por la puerta y me sigue/
calle abajo./
nos cruzamos con las hermosas colegialas risueñas/
las camionetas de la panadería/
y el sol se abre y se cierra como una ostra/
engullendo a mi bestia un instante/
mientras cruzo un semáforo en verde/
con la pretensión de haber escapado,/
con la pretensión de quela bestia se ha ido de una vez por todas/
y de que las partes de mí desgajadas/
siquen ahí/
bajo una camiseta azul y unos pantalones verdes/
a medida que todas las caras se tornas muros/
y todos los muros se tornan imposibles./

Jordi dijo...

Chapeau. Yo no lo hubiera dicho mejor...

manel dijo...

Gracias
Creo que un post como el tuyo se merecía un comentario a su medida.

;)

aguilo dijo...

Cinefago es un naufrago abonado al cine de la television por cable. No nos enganyes ahora que la palabreja viene en la ultima edicion de la RAE...

(Intentando romper el aire intelectual que se respiraba)

Por cierto, tu mensaje me ha hecho recordar una cosa: Groucho Marx es uno de los grandes pensadores del siglo XX...

laura dijo...

Te he linkao en el último post de mi nuevo blog (al resto: sí, sí, sí, yo también tengo uno, con justificación académica incluída. Mira a ver si te gusta mi crítica de Flores Rotas /Broken Flowers (jajajaja): http://blogs.ya.com/nuestrascriticas/

la consejera (del post lleno de frases hechas :S) dijo...

Bonito post. Me hago eco de los anteriores aplausos... (y, dicho sea de paso, me avergüenzo de darme cuenta lo poquísimo que sé de cine :S)
Pero recuerda que "la pena dura tanto como tú quieras seguir llorando".
Acuérdate de que, a pesar de todo, siempre hay un motivo para una sonrisa y de que un día sin reír es un día perdido.
Disfruta de lo que te queda (que lo que tienes no será poco, aunque no te parezca suficiente) y no te lamentes por lo que puedas haber perdido.
No hay que dar marcha atrás ni siquiera para coger impulso, porque vivir en el pasado es como intentar correr detrás del viento... Todo en vano y sin sentido.

(el post llega un poco tarde, ya sé. Pero mejor eso que nunca :P)
He dicho ;D