Casi tres décadas después, J.J. Abrams encuentra en su último trabajo ese punto de intersección ideal que concilia la sensibilidad Amblin que en su caso significó motor e inspiración de una carrera meteórica, y sus consabidas ambiciones como gurú de una renovación del discurso audiovisual, que también tiene por base lo humano y lo dionisíaco. Decir que Super 8 es un homenaje a los impagables placeres que la productora de Steven Spielberg tradujo en educación cinematográfica de una entera generación de espectadores y artistas, es quedarse corto.
En la imagen: Cartel promocional de Super 8, película distribuida en España por Paramount Pictures Spain © Amblin Entertainment, Bad Robot y Paramount Pictures. Todos los derechos reservados.
