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lunes, febrero 13, 2012

War horse (Caballo de batalla)

War horse (Caballo de batalla) respira en esencia el mismo sentimentalismo que, por ejemplo, Un caballo llamado Furia (Caroline Thompson, 1994), pero ahonda en la mirada del cineasta sobre la infancia y entronca con un relato épico, de un virtuosismo apabullante que deja sin aliento en las escenas de las cargas de la caballería o en las trincheras de la Gran Guerra. La fórmula, que en manos de cualquier otro que no fuera Spielberg resultaría poco menos que suicida, se justifica por sí misma en un clímax en tierra de nadie, en el que la tozudez de un caballo por sobrevivir a la adversidad se convierte en el milagro espontáneo de la reconciliación, en una secuencia impecable que se erige por derecho propio en una las más extraordinarias de la filmografía de su autor.
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En la imagen: Fotograma de War horse (Caballo de batalla), película distribuida en España por The Walt Disney Company Spain © 2011 Amblin Entertainment, DreamWorks, Reliance Entertainment y The Kennedy/Marshall Company. Todos los derechos reservados.

miércoles, noviembre 02, 2011

Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

La serie de animación franco-canadiense Las aventuras de Tintín (1991-1992), segunda en trasladar las aventuras del reportero del Petit Vingtième a la pequeña pantalla, consiguió un importante grado de aceptación entre los tintinólogos. Sin embargo, su fidedigna aproximación, su reconstrucción casi viñeta por viñeta de los álbumes, también señalaba la problemática inherente a toda adaptación del personaje: la misma esencia del arte de Hergé, desarmante en su trazo simple y en su limpia estética, capaz de sobrarse de carisma a partir de un héroe sin identidad hecha (Tintín) y un compañero de fatigas abiertamente alcohólico, salvaje en su estruendosa incorrección (Haddock); conferir una tercera dimensión a ese dibujo implicaba entender y desplegar a nuevos límites la engañosa sencillez, el enigmático poder del dibujo original.
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Imagen de Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio, película distribuida por Sony Pictures Releasing de España © 2011 Columbia Pictures, Paramount Pictures, Hemisphere Media Capital, Amblin Entertainment y The Kennedy/Marshall Company. Todos los derechos reservados.

lunes, agosto 22, 2011

Super 8

Casi tres décadas después, J.J. Abrams encuentra en su último trabajo ese punto de intersección ideal que concilia la sensibilidad Amblin que en su caso significó motor e inspiración de una carrera meteórica, y sus consabidas ambiciones como gurú de una renovación del discurso audiovisual, que también tiene por base lo humano y lo dionisíaco. Decir que Super 8 es un homenaje a los impagables placeres que la productora de Steven Spielberg tradujo en educación cinematográfica de una entera generación de espectadores y artistas, es quedarse corto.
En la imagen: Cartel promocional de Super 8, película distribuida en España por Paramount Pictures Spain © Amblin Entertainment, Bad Robot y Paramount Pictures. Todos los derechos reservados.

miércoles, julio 27, 2011

Paul


Cuando acaba el homenaje, empieza la despedida, y con ella la constatación de que ese sentimiento que antaño germinaba en En busca del arca perdida (Steven Spielberg, 1981) y E.T. El Extraterrestre (Spielberg, 1982), hoy vive su ocaso en Paul y, muy probablemente, en Super 8 (J.J. Abrams, 2011). Un ocaso que, en la película de Greg Mottola, tiene un corazón más grande que el entrañable alienígena de Spielberg, y que tiene todo el sabor de un fin de fiesta que ha superado, al fin, las contradicciones y nostalgia patológica de una generación: aquella que recibía con aplausos la vuelta al hangar 51 —aquí escenario fugaz de un flashback— en el principio de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (Spielberg, 2008), pero que no comulgaba del todo con el encuentro en la tercera fase al final de esta.

En la imagen: Fotograma de Paul, película distribuida en España por Universal Pictures International Spain © 2011 Universal Pictures, Relativity Media, Big Talk Productions y Working Title Films. Todos los derechos reservados.

martes, noviembre 10, 2009

(Pre)críticas - Sitges 2009: Zombieland (Bienvenidos a Zombieland)



En Bienvenidos a Zombieland, como en Destino final 3 (James Wong, 2006), 1941 (Steven Spielberg, 1979) y otras tantas, el parque de atracciones como punto de partida o línea de meta puede funcionar como una pertinente sinécdoque de la experiencia que supone el visionado de dichas películas: una gran montaña rusa que ofrece diversión desinhibida y hasta retorcida. En el caso que aquí nos ocupa, esa sinécdoque sí funciona, casi tan bien como en la película de Spielberg y varios enteros mejor que en la de Wong. Así que esa conclusión de Bienvenidos a Zombieland, en la que vemos al cuarteto protagonista dando buena cuenta de una horda de zombis en un parque de atracciones abandonado, contiene la esencia del juguete, pero también una dolorosa evidencia: pese al poco discutible ingenio de buena parte de sus gags, pese a la eficacia de su zombie comedy que la hace honrosa continuadora de la notabilísima Zombies party (Edgar Wright, 2004), es incapaz de esconder una narración pobre, escasa incluso para una cinta del subgénero.

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miércoles, junio 04, 2008

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal



Lo que separa Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal de la inmortal trilogía que le precede no son sólo 19 años de ausencia de uno de los ilustres integrantes del Olimpo de los mitos del cine, sino también la nostalgia que sólo un héroe como el Doctor Henry Jones Jr. es capaz de crear en más de una generación de espectadores. Asistimos a la cuarta entrega con la inevitable comparación con sus predecesoras de manera consciente o inconsciente, y sabemos que casi dos décadas de cine es suficiente para que el disfrute, una vez más, de una genuina y sana película de aventuras o el genio y figura de uno de nuestros héroes predilectos, corran peligro por la concesión a las condiciones de la era digital y la recíproca relación entre unos creadores montados ya en el dólar (que, a propósito de Lucas, ya sabemos de lo que son capaces tras años de una franquicia temporalmente detenida) y una nueva generación de espectadores con ansias de carnaza del más difícil todavía.

Dicho esto, la cuarta entrega de la saga es una digna sucesora que no, en ningún caso es mejor que cualquiera de las tres que llegaron antes que ella, pero ofrece de nuevo un impagable rato de buen cine de aventuras, que no es poco, y sigue demostrando estar uno o varios escalones por encima de sus más cercanos imitadores (las respectivas sagas de La búsqueda y La momia). Este Indiana Jones viene precedido de numerosas batallas entre productor, director y guionista (y uno se pregunta qué película hubiéramos visto si éstas no se hubieran saldado con la sustitución de Frank Darabont por David Koepp en la escritura del guión) y el resultado es un gigantesco cóctel de acción desenfrenada, homenajes varios y personajes aspirando a ocupar en nuestra memoria cinéfaga los lugares que ocuparon Indiana Jones padre o Marcus Brody. Durante dos horas de metraje, asistimos a una película que se honra a ofrecernos un espectáculo en el que prevalecen las escenas de acción rodadas a la antigua usanza, uso de especialistas y trucos ante la recurrente recreación digital (que, a pesar de todo, tiene más cabida aquí que en las tres anteriores juntas). Y son en particular dos escenas las que merecen ser consideradas entre las mejores que la saga ha dado: en la primera, Indiana Jones y el joven rebelde Mike (Shia LaBeouf, quien momentos antes ha aparecido rindiendo magnífico homenaje al Marlon Brando de Salvaje [The Wild One, László Benedek, 1953) huyen a lomos de una moto de agentes del FBI que representan como pocos la paranoia anticomunista de la Caza de Brujas en la que se asienta el contexto de la película, y que, en un alarde de humor socarrón de sus creadores, acaban atrapados en medio de una pintoresca manifestación contra el peligro rojo; la segunda de ellas es una espectacular persecución en el Amazonas peruano en la que caben tanques, lucha de espadachines entre dos vehículos y una marabunta de hormigas que de paso servirá el segundo eslabón entre Indiana Jones / Harrison Ford y Charlton Heston (quien protagonizó Cuando ruge la marabunta [The Naked Jungle, Byron Heskin, 1954] y El secreto de los Incas [Secret of the Incas, Jerry Hopper, 1954], uno de los antecedentes a los que le más le debe la saga). Incluso Shia LaBeouf se alía con los monos de la jungla y decide avanzar de liana en liana en un momento que uno no sabe si juzgar como un ridículo exceso o un homenaje al mismísimo Tarzán de los monos. Lo que sí es seguro es que tanto Douglas Fairbanks como Johnny Weissmüller hubieran disfrutado como chiquillos viendo esta apoteósica persecución en la que todo cabe. Y cuanto más, mejor.



Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal ha ganado en acción ininterrumpida y perdido el ingenio verbal que había alcanzado su cumbre en Indiana Jones y la Última Cruzada (Indiana Jones and the Last Crusade, Steven Spielberg, 1989). Se convierte en la más referencial de la serie, la que más homenajes se permite y también la que más excesos comete. Si bien nosotros acudimos al cine sabiendo que las balas nunca le darán a nuestro héroe ni a nadie que esté de su lado (a no ser que haya un grial por en medio que todo lo cure), no es menos cierto que pretender que Indy sobreviva a una explosión nuclear gracias a una nevera puede resultar tan innecesario para sus hazañas como irrisorio. Sin embargo, el principal motivo de muchos que han esperado la mayor fidelidad posible al espíritu de las viejas películas de Indiana Jones es la trama que incorpora, por primera vez en la saga, seres extraterrestres que tendrán que ver con el susodicho misterio de la calavera de cristal. Personalmente, encuentro más que una buena idea que a Steven Spielberg se le haya ocurrido combinar una de sus particulares y preferentes obsesiones (explorada, sin ir más lejos, en Encuentros en la tercera fase [Close Encounters of the Third Kind, 1977], E.T., el extraterrestre [E.T.: The Extra-Terrestrial, 1982] e Inteligencia Artificial [Artificial Intelligence: A.I., 2001]) y las andanzas de su más célebre héroe. El único "pero" al respecto es un final algo descafeinado, decididamente mejorable y por debajo de los tres míticos finales que le precedían. Y hasta aquí puedo leer.

El reparto, bien elegido y con valiosas incorporaciones que van desde un eficaces Shia LaBeouf y Cate Blanchett a un divertido e ido John Hurt pasando por una recuperada Karen Allen para la ocasión, se sube a montaña rusa de Spielberg y Lucas de lleno, haciendo que sus personajes secunden, en la medida de lo posible, el carisma de un Harrison Ford que se sigue mostrando incombustible y reacio a jubilar al héroe. Nosotros, que nos movemos entre la falaz certeza de que los clásicos son inalcanzables y el ansia por revivir lo que aquellos nos hicieron sentir en nuestra infancia, deberemos esperar a mirar esta nueva entrega con cierta distancia y en frío para, definitivamente, aceptarla como la digna heredera que es y verla como una más de la serie. Y todos habremos ganado.
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Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull. Estados Unidos. 2008. 124'.
Dirección: Steven Spielberg.
Guión: David Koepp; basado en un argumento de George Lucas y Jeff Nathanson.
Producción: Frank Marshall.
Música: John Williams.
Fotografía: Janusz Kaminski.
Montaje: Michael Kahn.
Diseño de producción: Guy Hendrix Dyas.
Vestuario: Mary Zophres.
Intérpretes: Harrison Ford (Indiana Jones), Cate Blanchett (Irina Spalko), Karen Allen (Marion Ravenwood), Ray Winstone (Mac), John Hurt (profesor Oxley), Jim Broadbent (Dean Charles Stanforth), Shia LaBeouf (Mutt Williams).
Puntuación: 7
Entra en el reino de Indy...
http://www.indianajones.com/site/index.html (web oficial)
http://www.indianajones.com/intl/es/site/ (web oficial España)
http://www.labutaca.net/films/60/indianajonesyelreinodelacalaveradecristal.php (sobre la película)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3792.html (crítica en El Criticón)
http://www.miradas.net/2008/n74/actualidad/indianajones/guionesdesechados.html (especial Indiana Jones en Miradas)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/modules.php?name=News&file=article&sid=1415 (sobre Harrison Ford)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3406.html (sobre Shia LaBeouf)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1719.html (sobre Steven Spielberg)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1356.html (sobre Cate Blanchett)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3584.html (sobre John Hurt)

jueves, junio 21, 2007

De tres en tres: Indiana Jones

Ya hay fecha de estreno para Indiana Jones IV: mayo de 2008. O eso dicen. La prolongación de la mítica saga no iba a ser menos que la prolongación de otras sagas no tan míticas, en un alarde manifiesto de la creatividad de los grandes estudios de Hollywood. Guiones recompuestos y rechazados, pataletas por el control de la película, Ford con 65 años y una legión de fans que ya no saben si tomarse en serio o no la cuarta parte del héroe de aventuras del cine por excelencia. Llegados a este punto y en un intento desesperado de salvar al blog de una aberrante crisis de comentarios quizás lo más sano sea recordar las trilogía original, recordarla con no pocas dosis de cariño y preguntarnos... ¿Cuál de las tres era mejor?




viernes, enero 19, 2007

Banderas de nuestros padres


Muy ambicioso se planteaba a priori este proyecto. Tener a Clint Eastwood tras la cámara es un claro sinónimo de calidad. De igual manera, la producción de Spielberg, teniendo en cuenta la temática bélica de la cinta, podría hacer pensar que el espectador va a poder repantingarse en su butaca a contemplar un buen espectáculo visual. Sin embargo, esta suma de ambiciones se pierde de camino a ninguna parte para acabar conformando una cinta correcta, pero sin más pretensiones. Es decir, que la sensación final es de 'ni fu ni fa'.

Posiblemente el principal fallo de la película es que se quiere contar algo que en 10 minutos estaría listo para servir. Sin embargo, se enfrasca en una narración que no deja de dar saltos considerables en el tiempo, saltos que llegan a desconcertar bastante en la primera hora de metraje. Además, se recurre una y otra vez a escenas demasiado similares que no vienen a aportar nada nuevo a lo visto en los minutos anteriores. Esto se podría perdonar si al menos la película tuviera un claro mensaje de fondo, pero no es así. No es un alegato contra la guerra, aunque tampoco a favor de ella. El mensaje de que los héroes no existen sino que se crean se queda en una simple afirmación carente de una reflexión a su alrededor.

Tampoco se puede decir mucho del reparto. Se podría decir que los tres protagonistas de la cinta no brillan, pero cumplen. Sin embargo, el reparto se diluye en demasiados personajes que te dejan con la miel en la boca. Se muestran como relevantes en la trama, pero a la hora de la verdad necesitarás acudir a la sala con un bloc de notas para llevar el registro de cada uno de ellos. Y ojo, algunos de ellos en sus breves minutos de actuación, atraen más el interés del espectador que el plantel protagonista. En todo caso, sería justo destacar la actuación de Adam Beach, el único al que el guión le permite lucirse un pco ante la pantalla.

Por supuesto que Banderas de nuestros padres tiene sus virtudes. Es innegable su inherente valor histórico. Por otro lado recrea con acierto, pero sin profundidad, cómo eran los EE.UU. de la segunda Guerra Mundial. Sus puntos fuertes residen en su cuidado apartado técnico, como cabría esperar por otro lado dado que Spielberg metió la mano. La fotografía de algunas escenas resulta sobresaliente, así como su banda sonora.

Así pues, resulta complejo tener una idea clara sobre un film correcto, pero que difílmente es capaz de apasionar al espectador. Habrá que ver si esta experiencia ha servido para convertir a Cartas desde Iwo Jima en una película que no pase sin pena ni gloria ante los ojos. Banderas de nuestros padres es una película que gustará a los amantes de la historia, posiblemente no dé ganas de matar a nadie, pero difícilmente encandilará al público.
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Flags from our fathers. Estados Unidos. 2006. 132'.
Director: Clint Eastwood.
Guión: William Broyles Jr. y Paul Haggis, basado en el libro de James Bradley y Ron Powers.
Fotografía: Tom Stern.
Música: Clint Eastwood.
Montaje: Joel Cox.
Intérpretes: Ryan Phillippe (John 'Doc' Bradley), Jesse Bradford (Rene Gagnon), Adam Beach (Ira Hayes), Barry Pepper (Mike Strank), John Benjamin Hickey (Keyes Beech), John Slattery (Bud Gerber), Paul Walker (Hank Hansen), Jamie Bell (Ralph Ignatowski), Robert Patrick (coronel Chandler Johnson), Neal McDonough (capitán Severance) y Melanie Linskey (Pauline Harnois).
Puntuación: 5'5
Enlaces de nuestros padres...
http://www.labutaca.net/films/47/banderasdenuestrospadres.htm (sobre la película)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3267.html?topic=4 (crítica de la película)
http://www.elmundo.es/metropoli/2007/01/12/cine/1168556414.html (otra crítica de la película)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1368.html (sobre Clint Eastwood)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1565.html (sobre Ryan Phillippe)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2413.html (sobre Jesse Bradford)
http://www.elmundo.es/magazine/2006/370/1161963613.html (la historia que inspiró la película)