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martes, junio 26, 2007

Piratas del Caribe: en el fin del mundo



He de reconocer que una vez más (y espero sea la última) el capitán Jack Sparrow va a sacar lo peor de mí. Y eso es algo que, por otra parte, se agradece porque al fin y al cabo significa una sana descarga de ira contenida sobre el texto y de paso permanecer alerta sobre los posibles bodrios que se esconden tras algunos de los consabidos taquillazos de la temporada estival. Y en la cumbre está, una vez más, Piratas del Caribe.

Mentiría si dijera que la (ojalá) última entrega de la saga en nada se presta a cualquier crítica constructiva o análisis cinematográfico. Muy al contrario, Piratas del Caribe: en el fin del mundo bien podría servir en futuras lecciones de cine de universidades, seminarios y cursos como ejemplo y parangón de la vacuidad cinematográfica en algunas grandes superproducciones. Hablo de la muestra definitiva del espectáculo sin límites desarrollado a costa de una total falta de inteligencia, guión sólido o cualquier indicio que convierta a la historia y sus personajes como el pilar maestro de la película. Eso es la tercera y gigantesca entrega de la serie. Gigantesca en presupuesto, en metraje, en recaudación, e inversamente proporcional en tamaño a la calidad cinematográfica que atesora.
Dicho esto, Piratas del Caribe: en el fin del mundo es una película estúpida, narrativamente mal desarrollada y lo que es peor, cargada de endebles interpretaciones que revelan una nula dirección de actores por parte de Verbinski: estúpida porque determinadas situaciones rozan el insulto a la inteligencia del espectador (los piratas volcando la Perla Negra o la batalla final en la que, pese a la abrumadora mayoría de la flota de la Compañía, ésta huye despavorida una vez el barco que la comanda es vencido); narrativamente mal desarrollada por la sencilla razón de que abre líneas argumentales paralelas para luego prescindir de alguna de ellas con asombrosa dejadez (el papel que finalmente desempeña la diosa Calipso); y mal interpretada porque, mientras los actores con más talento y experiencia sobreactúan hasta irritar (caso de Johnny Depp o Geoffrey Rush) o apenas aparecen en pantalla (Chow Yun-Fat), los más jóvenes muestran una dejadez y falta de recursos alarmante (Orlando Bloom y Keira Knightley, protagonizando una plana y estéril historia de amor).

Así, los únicos logros que merecen ser apreciados durante las cerca de tres horas de metraje son netamente técnicos, un asombroso espectáculo que esconde un mastodóntico trabajo de producción y un rodaje no menos enorme. Más allá del titánico esfuerzo que supone tamaño espectáculo reforzado con la no menos grandilocuente banda sonora de Hans Zimmer, en Piratas del Caribe: en el fin del mundo sólo queda un 1% del antaño entrañable género de piratas y un 99% del ego de Jerry Bruckheimer, paradigma del todopoderoso productor de Hollywood, dueño de su dinero y sus películas por encima de cualquier intención meramente artística.
Con esta saga supuestamente cerrada pero que será presumiblemente continuada, Bruckheimer y compañía han creado una de las franquicias más rentables (si no la que más) de la historia del cine, una fuente inagotable de ingresos que se digiere con palomitas y refresco. Nada importa que a estas alturas, a los guionistas Ted Elliot y Telly Rossio les haya sucedido lo mismo que a uno de los dobles de Jack Sparrow: se les cayó el cerebro.
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Pirates of the Caribbean: At world's end. Estados Unidos. 2007. 168'.
Director: Gore Verbinski.
Producción: Jerry Bruckheimer.
Guión: Ted Elliot y Terry Rossio; basado en los personajes creados por Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattie y Jay Wolpert.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Montaje: Stephen E. Rivkin y Craig Wood.
Diseño de producción: Rick Heinrichs.
Vestuario: Penny Rose.
Música: Hans Zimmer.
Intérpretes: Johnny Depp (capitán Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Geoffrey Rush (capitán Barbossa), Bill Nighy (Davy Jones), Chow Yun Fat (capitán Sao Feng), Stellan Skarsgård (Bill Turner), Jack Davenport (James Norrington), Naomie Harris (Tia Dalma), Tom Hollander (lord Cutler Beckett), Jonathan Pryce (gobernador Weatherby Swann).
Puntuación: 3
Sigue pirateando por la red...
http://www.labutaca.net/films/49/piratasdelcaribe3.htm (sobre la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3367.html (crítica de la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1863.html (sobre Johnny Depp)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2697.html (sobre Geoffrey Rush)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1656.html (sobre Keira Knightley)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1634.html (sobre Orlando Bloom)
http://es.wikipedia.org/wiki/Chow_Yun-Fat (sobre Chow Yun-Fat)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3145.html (sobre Gore Verbinski)
http://es.wikipedia.org/wiki/Jerry_Bruckheimer (sobre Jerry Bruckheimer)

jueves, agosto 24, 2006

Piratas del Caribe: el cofre del hombre muerto



Mantener un blog de cine durante el mes de agosto puede ser todo un reto. Sobre todo si te planteas respetar la actualidad cinematográfica y te das cuenta de que el mal cine no se va de vacaciones, sino que viene. Por lo tanto, dos soluciones válidas te puedes plantear: bien te tomas tus vacaciones, bien te refugias en los clásicos pendientes de tu estantería. Y eso hago, palabra. Pero hay veces que el riesgo asumido de ir al cine en meses estivales acaba con tal dosis de encabronamiento que te dices a tí mismo que tanta mala leche no debería pasar por alto en una crítica de tu blog. No hay mejor pretexto para el desahogo.

Jack Sparrow no se ha ido de vacaciones. El se las toma durante el año y vuelve cuando aprieta el calor para explotar su indiscutible filón. Sparrow forma ya parte de los grandes personajes del cine de aventuras, con cada uno de los gestos incorporados por Depp, ese amaneramiento y esos ropajes inspirados en Keith Richards, padre de Sparrow en la tercera por venir (y rodada al tiempo que esta para abaratar costes). Dice Depp que no le gusta verse en pantalla, pero a los espectadores les chifla y abarrotan las salas para disfrutar de él, pese a ser a costa de una inacabable y mediocre secuela. Depp sigue siendo tan genuino como en la primera parte, y sigue siendo lo mejor de la película, aunque pecando por momentos de una cierta exageración de sus gestos. Si a esto le sumamos la desaparición del otro peso pesado del reparto de La maldición de la perla negra, el magnífico Geoffrey Rush, entonces sólo nos queda reírnos de la insípida actuación de Orlando Bloom o admirar la belleza de Keria Knightley. Y ya. Todos ellos vuelven a la misma escabechina de batallas, peleas, explosiones y espectaculares efectos visuales que cuando buscaban la perla negra, sólo que esta vez multiplicado hasta rebentar y alargado hasta agotar.


Uno sabe que si acude a ver Piratas del Caribe no debe tomársela demasiado en serio. Es un acuerdo tácito para con la película: tú me lo haces pasar bien, yo relajo las neuronas y disfruto de tu inofensivo entretenimiento. Todo bien. Así, El cofre del hombre muerto cumple su parte del trato durante la primera hora de película. Ofrece una aventura tan amena como increíble, basándose en la peripecia y en algunos gags más o menos afortunados. Pero ahí se acaba la broma. Verbinski se lo toma en serio y cae en su error fatal. La búsqueda del cofre y la aventura de Sparrow y compañía es una nueva película en la que la fatalidad del destino y los tentáculos de un calamar gigante que se cepilla todo lo que pilla por banda se convierten en los tristes protagonistas. Para entonces, Sparrow pierde protagonismo, las historias de los protagonistas se dispersan de un modo casi innecesario y las apariciones del ejército de Davy Jones (de hombres-pez, o lo que sean) resultan repetititvas. Incluso siendo el Davy Jones un acierto como villano (original es) acaba absolutamente machacado por un doblaje al español que hace que cualquier rastro de imponencia y terror se vayan por la borda.


Al final, resulta que los incansables piratas se tornan cansinos y la intensidad dramática se pierde por completo. A medida que avanza el metraje uno va teniendo más y más ganas de que encuentren de una vez el susodicho cofre y que sea lo que tenga que ser. Apenas la orquestal y espectacular música de Hans Zimmer, a través de los estruendosos sistemas de sondido Dolby de la sala te saca del letargo o la desesperación de la que eres preso. Aquello no se acaba y te das cuenta de que lo que va a durar dos horas y media podían contártelo en 90 minutos. Un error aún más fatal cuando se trata de una película de aventuras: el género exige historias sencillas, directas y que se cuenten rápido y bien. Fórmula eficaz que Verbinski no aprovecha y acaba rematando con un desastroso y trágico final. Si bien no lo desvelaré aquí, es de advertir que Verbinski acaba de cargarse todas las reglas del cine de piratas y ni corto ni perezoso, deja al espectador con un amargísimo sabor que, más que infundir ganas de ver la tercera, le convence de alejarse de los piratas durante un tiempo.


Aún habrá, sin duda, quien vuelva a hablar de recuperación del género, de brillante entretenimiento, de esa saga que hace historia donde quiso decir dólares. Depp es la motivación principal y casi única. Un actor que dejó de ser promesa y que sigue brillando aun en la mediocridad que le rodea. Los responsables de esa mediocridad son otros, son los Verbinski, los Bruckheimer, aquellos que conocen perfectamente la industria y saben, como nadie, hacer el agosto...
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Pirates of the Caribbean: Dead man's chest. Estados Unidos. 2006. 150'.
Director: Gore Verbinski.
Guión: Ted Elliott y Terry Rossio; basado en los personajes creados por Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattle y Jay Wolpert.
Música: Hans Zimmer.
Montaje: Craig Wood y Stephen Rivkin.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Diseño de producción: Rick Heinrichs.
Vestuario: Penny Rose.
Intérpretes: Johnny Depp (Capitán Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Stellan Skarsgard (Bill), Bill Nighy (Davy Jones), Jack Davenport (Norrington), Kevin R. McNally (Gibbs), Jonathan Pryce (Gobernador Weatherby Swann), Naomie Harris (Tia Dalma), Tom Hollander (Lord Cutler Beckett), Lee Arenberg (Pintel), Mackenzie Crook (Ragetti), David Bailie (Cotton).
Puntuación: 3,5
Sigue pirateando por la red...
http://www.piratasdelcaribe2.com.es/ (página web en España)