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sábado, septiembre 08, 2007

La jungla 4.0



John McClane se hace mayor (unos 18 años mayor desde que salvó la Nakatoni Tower de manos terroristas), pero los tipos como él tienen dicho propio y se empeñan en aquello de que perro viejo nunca muere. De todas maneras ya sabíamos que McClane/Willis es invencible y que era capaz de cualquier cosa, desde salir ileso de la explosión de un carguero hasta de reventar un avión en pleno despegue. Lo que no sabíamos era que pasaría si McClane, policía duro y chapado a la antigua se enfrentara a una amenaza con la que no supiera por donde empezar ni tan siquiera hacerle frente. Ahora ya lo sabemos.

De eso va La jungla 4.0. Se agradece la capacidad de renovación de la amenaza que ha mostrado la saga en cada una de sus entregas, y ciertamente, esta última aventura de McClane parte de una premisa tan poderosa para captar la atención del espectador como inquietante para su sensación de seguridad: ¿qué pasaría si todo lo que funciona con ordenadores, es decir, casi todo, dejara de funcionar? McClane no entiende de ordenadores. Es más, en determinados pasajes de la película uno tiene la duda de si ha llegado a tocar alguno en su larga carrera policial. Esa es precisamente la mayor virtud de la película de Len Wiseman (tercera en su filmografía tras Underworld y Underworld: evolution): durante la primera hora de película, sin duda alguna la mejor, asistimos a un colapso progresivo de las instalaciones informáticas, de luz, agua e infraestructuras en general. Un ataque terrorista a gran escala que va insuflando una creciente sesión de terror e impotencia en la población, que va provocando el caos empezando por el tráfico y terminando por la transmisión en directo de la demolición del congreso. En medio de ese "caos total" (así se denomina está supuestamente utópica amenaza de gran magnitud), McClane recibe una rutinaria misión de detener al hacker Matt Farrell (Justin Long) y llevarlo a comisaría. Pero como no podía ser de otra manera, McClane está apareciendo de nuevo en el momento más inoportuno y en el lugar equivocado, y allí están esperando para asediar la casa un grupo de asesinos cargados de armamento militar y muy mala leche dispuestos a matar al joven hacker.



Así, La jungla 4.0 ofrece una intensidad constante, pero más hipnótica durante el primer tramo de película y justo antes de que la película se olvide del leitmotiv de su narración para desembocar en tiroteos y espectaculares escenas pirotécnicas sin descanso para el espectador. Esa es la diferencia entre Wiseman y McTiernan, entre La jungla 4.0 y sus predecesoras: McTiernan sabe, durante toda la película, lograr un tira y afloja entre vibrantes escenas de acción y momentos de desbordante suspense. Esas escenas además, solían funcionar por la utilización de unos secundarios de probada eficacia (Larry Bryggman en la tercera entrega, o Reginald VelJohnson en la original) que aquí no existe salvo em la excepción de Cliff Curtis en el papel de Bowman. Para cuando La jungla 4.0 descarrila en mecánicas y continuadas escenas de acción sin medida ninguna (alcanza el súmmum en la escena en la que un F-35 persigue y bombardea al enorme tráiler conducido por McClane), el malo de la película, Thomas Gabriel/Timothy Olyphant ya ha dejado ver su endeblez y el sustento de la película ya sólo está en manos de McClane. Porque aquí, sí que no hay nada que reprochar: Willis, a sus 52 años sigue demuestra una entrega más que McClane es el papel de su vida. Nació para ese papel, lo sabe ejecutar a la perfección y, aunque las circunstancias que le rodeen no sean las mismas que en Nakatoni, él solito es capaz de aguantar la película en los ya flojísimos minutos finales (el enfrentamiento final con Gabriel más que decepcionante es poco menos que ridículo).

Si bien pues hay lugar a la decepción en esta cuarta entrega, no es tanta como habría cabido esperar. Parece que los impulsores de este reinicio de la saga no se dieron cuenta de que no es Bruce Willis toda La jungla, sino que había otra parte responsable de aquella mítica película de acción de finales de los 80: John McTiernan. A día de hoy, la saga parece agotada como lo parecía hasta el estreno de esta entrega, y sólo queda disfrutarla como entretenimiento liviano e intrascendente mientras en nuestro fuero interno desearíamos darle el pasaporte a algún que otro productor mientras recitábamos aquello de "Yippee-ki-yay, hijo de...
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Live free or die hard. Estados Unidos. 2007. 130'.
Director: Len Wiseman.
Guión: Mark Bomback; basado en un argumento de Mark Bomback y David Marconi; sobre el artículo "A farewell to arms" de John Carlin.
Producción: Michael Fottrell.
Música: Marco Beltrami.
Fotografía: Simon Duggan.
Montaje: Nicolas de Toth.
Diseño de producción: Patrick Tatopoulos.
Vestuario: Denise Wingate.
Puntuación: 5
Entra en la jungla...
http://www.labutaca.net/films/53/lajungla40.htm (sobre la peli)
http://www.lajungla4.es/ (web oficial España)
http://www.livefreeordiehard.com/ (web oficial E.E.U.U.)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/modules.php?name=News&file=article&sid=1349 (sobre Bruce Willis)
http://www.imdb.com/name/nm0936482/ (sobre Len Wiseman)
http://www.imdb.com/name/nm0193295/ (sobre Cliff Curtis)
http://www.lashorasperdidas.com/reportajes/nov2003.htm (sobre John McTiernan)

lunes, septiembre 03, 2007

De tres en tres: La jungla

Ahora sí. A pocos días del estreno de La jungla 4.0, incluso las televisiones se apuntan a recordar una saga que revitalizó en los 90 el cine de acción. Aunque las expectativas no son pocas cabe reseñar que en Live free or die hard, el único que repite es la pieza imprescindible: Bruce Willis o su alter ego John McClane. El que para muchos nos resulta la otra pieza básica del engranaje, el director John McTiernan (responsable de la primera y tercera entrega, la segunda fue dirigida por Renny Harlin), le pasa el testigo a Len Wiseman, cuyo currículum no es muy esperanzador, pues sólo tiene en su haber Underworld y Underworld: Evolution.


Pero antes de que sucumbamos a la decepción o a la sorpresa, siento que debo relanzar la pregunta de nuevo: ¿qué aventura de John McClane es vuestra preferida? ¿aquella en la que él solito reconquistaba un rascacielos tomado por terroristas? ¿esa en la que acaba haciendo explotar un avión en pleno despegue? ¿o más bien la última, en la que la pareja McClane-Zeus corrían como posesos de un lado a otro de Nueva York buscando bombas que desactivar? Servidor ya tiene su respuesta pensada...

miércoles, agosto 15, 2007

Harry Potter y la Orden del Fénix



Aunque sé que mi fiel e inexistente público no me he echado de menos, he hecho un huequecito en mi abultada agenda para recuperar esa rara costumbre de ir al cine. La pobre desdichada que me ha tenido como espectador en estos tórridos días ha sido la quinta entrega de Harry Potter. Valga decir por adelantado que sólo he visto con anterioridad la segunda y tercera entrega, por lo que mi juicio puede verse afectado por la ignorancia (como siempre, vamos...).

Lo primero que uno anota al ver esta película es que después de las entregas estrenadas para la gran pantalla y los innumerables libros vendidos, mucho del trabajo que cualquier película necesitaría para atraer al espectador a las salas está hecho de sobras. Y quizá ese sea el detalle que más me ha molestado, ya que Harry Potter y la Orden del Fénix adolece de depender en exceso del resto de la saga y tiene escaso peso y trascendencia narrativa por sí misma. A ello sumaría un desarrollo un tanto atribulado y confuso que se centra y se olvida de detalles sin mucha explicación, algo que ya no creo que se pueda achacar al hecho de no haber seguido toda la saga.

Pero después de dar las malas noticias por adelantado, nos ponemos positivos. Mentiría si dijera que se ha descubierto en Daniel Radcliffe un gran actor, pero al margen del gran acierto y mérito que supone mantener al reparto original, también es cierto que Daniel logra llevar con suficiente soltura el peso de la película. De igual manera el resto del reparto cumple con su papel, aunque algunos de los personajes no se acaban de desarrollar todo lo que cabría desear. No obstante, pese a los pocos minutos con los que cuentan, me gustaría destacar a Ralph Fiennes y Helena Bonham Carter como grandes aciertos en el papel de villanos.

Actores aparte, una de las cosas que más me han sorprendido ha sido el hecho de contar con el desconocido David Yates como director, después de haber figurado en el cartel grandes nombres. Si bien, como he comentado, el trabajo ya estaba hecho y se puede decir que ha superado la prueba sin más contratiempos, aunque personalmente echo en falta un toque más oscuro como el de la tercera entrega.
Por otro lado, como cabe de esperar en una de magia, los efectos especiales son protagonistas de la película y posiblemente sean el punto que consigue hacer de la película un buen entretenimiento para una aciaga tarde veraniega. Y como esto ya es mucho escribir después de tanto tiempo, pues ya me he cansado de darle a las teclas. En definitiva, Harry Potter es lo que uno espera, algo que es muy de agradecer al acudir a una sala de cine, es decir, una película espectacular, con pocos huecos para aburrirse y apta para cualquier público.
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Harry Potter. Reino Unido y Estados Unidos. 2007. 138'.
Dirección: David Yates.
Guión: Michael Goldenberg, basado en la novela de J. K. Rowling.
Producción: David Heyman y David Barron.
Música: Nicholas Hooper.
Fotografía: Slawomir Idziak.
Montaje: Mark Day.
Diseño de producción: Stuart Craig.
Vestuario: Jany Temine.
Intérpretes: Daniel Radcliffe (Harry Potter), Rupert Grint (Ron Weasley), Emma Watson, (Hermione Granger), Helena Bonham Carter (Bellatrix Lestrange), Michael Gambon (Albus Dumbledore), Robbie Coltrane (Rubeus Hagrid), Ralph Fiennes (Lord Voldemort), Brendan Gleeson (Alastor 'Ojoloco' Moody), Jason Isaacs (Lucius Malfoy), Gary Oldman (Sirius Black), Alan Rickman (Severus Snape), Maggie Smith (Minerva McGonagall), Imelda Staunton (Dolores Umbrigde), David Thewlis (Remus Lupin), Robert Hardy (Cornelius Fudge), Emma Thompson (Sybil Trelawney), Evanna Lynch (Luna Lovegood), Tom Felton (Draco Malfoy).
Puntuación: 6'5

Harry Potter, haz magia...
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3398.html?topic=4 (crítica de la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1375.html (sobre Daniel Radcliffe)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1551.html (sobre Ralph Fiennes)

jueves, julio 05, 2007

Shrek Tercero



La saga de animación más exitosa de cuantas ha dado el cine llega a su tercera entrega (y no la última) en el momento propicio de explotar la taquilla veraniega y sacar hasta el último dólar. Nadie olvida que Shrek se convirtió desde su nacimiento en una de las mejores ideas surgidas a partir de la animación 3D como nadie duda que la saga ha sido capaz de crear su propio mercado que, de momento no parece tener fin (en camino la cuarta y un spin-off del gato con botas).

Lo que ofrece Shrek Tercero es una continuación coherente a sus dos predecesoras, divertida y con el potencial técnico apabullante de sus imágenes con el que se nos venía acostumbrando (se puede contemplar en todo su esplendor en el baño de barro que Shrek y sus ogritos se dan hacia el final de la película), pero también más exenta de la frescura, originalidad y calidad de guión de sus dos hermanas. Shrek Tercero incorpora como línea argumental la búsqueda por parte de Shrek, asno y gato, de un heredero que pueda permitirle eludir sus responsabilidades como sucesor al trono del difunto rey Harold. Ese nuevo heredero es Arturo, estudiante blanco de burlas del resto de su promoción y el último del que se esperaría una imponente figura monárquica. Paralelamente, Shrek deberá enfrentarse a un nuevo reto al que nunca imaginó enfrentarse: ser padre.

Con esta excusa para una nueva aventura del ogro y sus dos amigos/mascotas, Shrek Tercero articula una rápida hora y media que se sustenta mucho más en los gags y los golpes que las dos anteriores entregas. Carece del carácter sorprendente de la primera y de la arrolladora vitalidad y diversión de la segunda, pero consigue y cumple su objetivo con creces: un sano entretenimiento a costa de dar la vuelta y parodiar personajes y mitologías de la tradición literaria infantil. Quizás sea en este aspecto donde se abuse más que nunca, ofreciendo una gama de secundarios tan amplia que estos apenas tienen espacio para ser desarrollados como tan bien lo fueron el señor de jengibre o el gato con botas (una vez más con el genial doblaje de Antonio Banderas). Por otro lado, y aunque tampoco es equiparable en la mala leche y bromas adultas que escondía la segunda entrega, Shrek Tercero sigue teniendo chispazos de genialidad que aquí se revelan, principalmente, en la divertidísima escena en la que ogro y compañía contemplan la variada fauna universitaria (especialmente hilarantes los dos frikis jugando a un juego de rol).

En resumidas cuentas, Shrek Tercero no mejora lo presente pero sigue rayando a un nivel suficiente para mantener la saga a buena altura. Pese a que la fórmula sea la de siempre, sigue funcionando para el mismo amplio sector de público y sigue resultando (casi) igual de divertida. Y a ese gato (y antes de que le den un exceso de protagonismo que arruine su encanto como secundario) le siguen sentando igual de bien esas botas.
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Shrek the Third. Estados Unidos. 92'. 2007.
Director: Chris Miller.
Guión: Chris Miller, Jeffrey Price, Peter S. Seaman y Aron Warner; basado en un argumento de Andrew Adamson; sobre el libro de William Steig.
Producción: Aron Warner.
Música: Harry Gregson-Williams.
Montaje: Michael Andrews.
Diseño de producción: Guillaume Aretos.
Doblaje original/español: Mike Myers/Juan Antonio Muñoz (Shrek), Eddie Murphy/José Sánchez Mota (Asno), Cameron Diaz/Nuria Mediavilla (princesa Fiona), Antonio Banderas (Gato con Botas), Rupert Everett (príncipe Encantador), Justin Timberlake (Artie), Julie Andrews (reina Lillian), John Cleese (rey Harold), Eric Idle (Merlín), Cheri Oteri (Bella Durmiente), Ami Poehler (Blancanieves), Maya Rudolph (Rapunzel), Amy Sedaris (Cenicienta), John Krasinski (Lanzarote), Ian McShane (capitán Garfio).
Puntuación: 6
Sigue buscando en la ciénaga...
http://www.labutaca.net/films/51/shrektercero.htm (sobre la peli)
http://www.shrekinternational.com/intl/es/ (web oficial España)
http://www.shrek.com/ (web oficial E.E.U.U.)
http://es.wikipedia.org/wiki/Shrek (sobre la trilogía)

martes, junio 26, 2007

Piratas del Caribe: en el fin del mundo



He de reconocer que una vez más (y espero sea la última) el capitán Jack Sparrow va a sacar lo peor de mí. Y eso es algo que, por otra parte, se agradece porque al fin y al cabo significa una sana descarga de ira contenida sobre el texto y de paso permanecer alerta sobre los posibles bodrios que se esconden tras algunos de los consabidos taquillazos de la temporada estival. Y en la cumbre está, una vez más, Piratas del Caribe.

Mentiría si dijera que la (ojalá) última entrega de la saga en nada se presta a cualquier crítica constructiva o análisis cinematográfico. Muy al contrario, Piratas del Caribe: en el fin del mundo bien podría servir en futuras lecciones de cine de universidades, seminarios y cursos como ejemplo y parangón de la vacuidad cinematográfica en algunas grandes superproducciones. Hablo de la muestra definitiva del espectáculo sin límites desarrollado a costa de una total falta de inteligencia, guión sólido o cualquier indicio que convierta a la historia y sus personajes como el pilar maestro de la película. Eso es la tercera y gigantesca entrega de la serie. Gigantesca en presupuesto, en metraje, en recaudación, e inversamente proporcional en tamaño a la calidad cinematográfica que atesora.
Dicho esto, Piratas del Caribe: en el fin del mundo es una película estúpida, narrativamente mal desarrollada y lo que es peor, cargada de endebles interpretaciones que revelan una nula dirección de actores por parte de Verbinski: estúpida porque determinadas situaciones rozan el insulto a la inteligencia del espectador (los piratas volcando la Perla Negra o la batalla final en la que, pese a la abrumadora mayoría de la flota de la Compañía, ésta huye despavorida una vez el barco que la comanda es vencido); narrativamente mal desarrollada por la sencilla razón de que abre líneas argumentales paralelas para luego prescindir de alguna de ellas con asombrosa dejadez (el papel que finalmente desempeña la diosa Calipso); y mal interpretada porque, mientras los actores con más talento y experiencia sobreactúan hasta irritar (caso de Johnny Depp o Geoffrey Rush) o apenas aparecen en pantalla (Chow Yun-Fat), los más jóvenes muestran una dejadez y falta de recursos alarmante (Orlando Bloom y Keira Knightley, protagonizando una plana y estéril historia de amor).

Así, los únicos logros que merecen ser apreciados durante las cerca de tres horas de metraje son netamente técnicos, un asombroso espectáculo que esconde un mastodóntico trabajo de producción y un rodaje no menos enorme. Más allá del titánico esfuerzo que supone tamaño espectáculo reforzado con la no menos grandilocuente banda sonora de Hans Zimmer, en Piratas del Caribe: en el fin del mundo sólo queda un 1% del antaño entrañable género de piratas y un 99% del ego de Jerry Bruckheimer, paradigma del todopoderoso productor de Hollywood, dueño de su dinero y sus películas por encima de cualquier intención meramente artística.
Con esta saga supuestamente cerrada pero que será presumiblemente continuada, Bruckheimer y compañía han creado una de las franquicias más rentables (si no la que más) de la historia del cine, una fuente inagotable de ingresos que se digiere con palomitas y refresco. Nada importa que a estas alturas, a los guionistas Ted Elliot y Telly Rossio les haya sucedido lo mismo que a uno de los dobles de Jack Sparrow: se les cayó el cerebro.
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Pirates of the Caribbean: At world's end. Estados Unidos. 2007. 168'.
Director: Gore Verbinski.
Producción: Jerry Bruckheimer.
Guión: Ted Elliot y Terry Rossio; basado en los personajes creados por Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattie y Jay Wolpert.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Montaje: Stephen E. Rivkin y Craig Wood.
Diseño de producción: Rick Heinrichs.
Vestuario: Penny Rose.
Música: Hans Zimmer.
Intérpretes: Johnny Depp (capitán Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Geoffrey Rush (capitán Barbossa), Bill Nighy (Davy Jones), Chow Yun Fat (capitán Sao Feng), Stellan Skarsgård (Bill Turner), Jack Davenport (James Norrington), Naomie Harris (Tia Dalma), Tom Hollander (lord Cutler Beckett), Jonathan Pryce (gobernador Weatherby Swann).
Puntuación: 3
Sigue pirateando por la red...
http://www.labutaca.net/films/49/piratasdelcaribe3.htm (sobre la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3367.html (crítica de la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1863.html (sobre Johnny Depp)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2697.html (sobre Geoffrey Rush)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1656.html (sobre Keira Knightley)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1634.html (sobre Orlando Bloom)
http://es.wikipedia.org/wiki/Chow_Yun-Fat (sobre Chow Yun-Fat)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3145.html (sobre Gore Verbinski)
http://es.wikipedia.org/wiki/Jerry_Bruckheimer (sobre Jerry Bruckheimer)

jueves, junio 21, 2007

De tres en tres: Indiana Jones

Ya hay fecha de estreno para Indiana Jones IV: mayo de 2008. O eso dicen. La prolongación de la mítica saga no iba a ser menos que la prolongación de otras sagas no tan míticas, en un alarde manifiesto de la creatividad de los grandes estudios de Hollywood. Guiones recompuestos y rechazados, pataletas por el control de la película, Ford con 65 años y una legión de fans que ya no saben si tomarse en serio o no la cuarta parte del héroe de aventuras del cine por excelencia. Llegados a este punto y en un intento desesperado de salvar al blog de una aberrante crisis de comentarios quizás lo más sano sea recordar las trilogía original, recordarla con no pocas dosis de cariño y preguntarnos... ¿Cuál de las tres era mejor?




jueves, mayo 10, 2007

Aliens, el regreso



En 1979 Ridley Scott daba un vuelco a la ciencia-ficción con Alien, el octavo pasajero. Casi inmediatamente el espeluznante alienígena se ganaba una horda de adeptos que pedían casi inmediatamente secuelas de aquella terrorífica incursión que había descubierto no solo a uno de los bichos por excelencia del cine, sino a una de sus heroínas por antonomasia. La secuela tardó siete años en llegar, y lo hizo de la mano de un James Cameron cuyo nombre sonaba con fuerza tras su exitosa Terminator (1984) ¿Y cómo hacer para que una secuela no defraude a sus seguidores? ¿Cómo hacerlo prosiguiendo el espíritu de su predecesora, pero aportando la novedad suficiente para sorprender? Aliens, el regreso es un perfecto manual de cómo hacerlo.

La segunda película de la saga es la continuación lógica de la primera, retomando el viaje de la Nostromo, donde hiberna congelada Ripley y es recogida medio siglo después. Cuando despierte, sabrá que el planeta del que surgiera la criatura ha sido colonizado en ese tiempo. Antes de que Ripley pueda lanzar la alarma, las comunicaciones con la colonia se pierden y las catastróficas consecuencias se hacen fácil de prever. Un grupo de marines acompañados y aconsejados por la misma Ripley serán los encargados de meterse hasta el fondo mismo de la boca del lobo.
Es entonces cuando Aliens, el regreso toma la verdadera forma que Cameron plantea para su película. Ya conocemos a la criatura, al terror que espera a los marines y el director deja que pase cerca de una hora de metraje antes de que podamos ver iniciada la caza (en la que la presa se convierte en cazador). La ansiedad que se genera para entonces en el espectador es considerable, la suficiente para ir avisándole de lo que se va a encontrar (no uno, sino muchos aliens, una colonia entera) e infundarle tanta expectación como temor por lo que está a punto de acaecer. Y es ahí donde la secuela de Cameron marca las diferencias frente al planteamiento de Scott: mientras que Alien, el octavo pasajero es el juego del gato y el ratón, una amenaza invisible que va eliminando uno por uno los miembros de una tripulación, Aliens, el regreso es una auténtica guerra, el asedio desmesurado de una inmensa colonia alienígena que arrincona y destroza a sus contrincantes como si fueran muñecos de trapo. El escenario elegido para esa masacre es un elemento añadido que hace ganar tensión (y temperatura) a la película: una central de energía abandonada donde los marines se ven imposibilitados para utilizar armas pesadas y han de recurrir al lanzallamas para achicharrar aliens.



Como si la tensión explotara llegados a la mitad de la película, Aliens, el regreso se convierte desde la aparición de los protagonistas del título, en un espectáculo brutal cuya manija Cameron lleva con eficacia. Conoce los resortes para incrementar la sensación de encierro y pesadilla en otro mundo: aliens quemándose y lanzando horribles chillidos, conductos de ventilación donde no hay escapatoria posible, una inocente niña que ha visto despedazada su familia por esos bichos horrendos, facehuggers acosando a Ripley... todo está perfectamente dispuesto para que Aliens casi no permita un respiro hasta sus créditos finales. Y digo casi porque Cameron nos deja creer por un momento que la amenaza ha cesado, para luego dar paso a un frenético final que con toda probabilidad sea el mejor de toda la saga.

Aliens, el regreso es una descarga de adrenalina como pocas. También es una sólida secuela, un ejemplo de como continuar una película de la calaña de Alien sin caer en el desastre de casi siempre y la confirmación de que el carisma de una excelente Sigourney Weaver es un porcentaje muy elevado de su éxito. Además, Cameron aporta la explicación que quedó pendiente en la celebrada primera película, haciendo así suya la invención del ciclo de vida de los aliens. Manera, por otra parte, de evitar listillos que vengan con un Aliens: el origen a chupar del bote. Manera también de sorprendernos con la madre de todos los aliens esperando al final del pasillo...
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Aliens. Estados Unidos. 1986. 137'.
Director: James Cameron.
Guión: James Cameron.
Música: James Horner.
Fotografía: Adrian Biddle.
Escenografía: Peter Lamont.
Efectos especiales: Mark Williams.
Producción: Gale Anne Hurd, Gordon Carroll, David Giler y Walter Hill.
Intérpretes: Sigourney Weaver (Ellen Ripley), Carrie Henn (Rebecca 'Newt' Jorden), Michael Biehn (Dwayne Hicks), Lance Henriksen (Bishop), Paul Reiser (Carter Burke), Bill Paxton (Hudson), Jenette Goldstein (Vasquez).
Puntuación: 7
Links alienígenas...
http://es.wikipedia.org/wiki/Aliens,_el_regreso (sobre la peli)
http://extracine.com/2007/03/22/james-cameron-vol-2-aliens/ (artículo sobre la peli)
http://es.wikipedia.org/wiki/James_Cameron (sobre James Cameron)
http://www.elmundo.es/magazine/num116/textos/cameron1.html (entrevista a James Cameron)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2094.html (sobre Sigourney Weaver)
http://es.wikipedia.org/wiki/James_Horner (sobre James Horner)
http://www.miradas.net/0204/estudios/2003/09_rscott/alien.html (ensayo sobre Alien, el octavo pasajero)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article400.html (crítica de Alien, el octavo pasajero)