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domingo, agosto 17, 2008

El Caballero Oscuro



En una escena de El Caballero Oscuro, Batman tiene por fin al Joker a su merced, al borde del precipicio y colgando boca abajo. Este preciso, único momento, pasará desapercibido para muchos como la simple conclusión, lógico desenlace de la película de superhéroes que acaban de ver. Sin embargo, empiezo por el final para señalar la mencionada escena como el momento en el que el Joker va a definir ante nuestros ojos atónitos la figura del superhéroe y su necesario antagonista, el supervillano: "Tú no me matarás por alguna absurda superioridad moral y yo no te mataré por lo mucho que me diviertes. Estamos destinados a hacerlo siempre" ("You won't kill me out of some misplaced sense of self-righteousness, and I won't kill you, because you're just too much fun. I think you and I are destined to do this forever"). Pese a que Nolan se ha explayado de manera soberbia en las anteriores dos horas largas previas a este magnífico punto de la narración en torno a los planteamientos morales que implican los particulares universos de ambas figuras, El Caballero Oscuro acaba espetando a la cara del espectador una sentencia demoledora en torno a los mismos.

El Caballero Oscuro es la adaptación que Christopher Nolan ha realizado sobre la serie de cómics que el maestro Frank Miller publicó en los 80 bajo el título de The Dark Knight Returns. Desde el primer plano de la película, una toma aérea que se adentra en un edificio a través de una ventana que estalla en pedazos (plano que, quizás no por casualidad, recuerde al inicio de Psicosis [Psycho, Alfred Hitchcock, 1960]), Christopher Nolan plantea dos premisas que definirán desde ese mismo momento su película: a) el establecimiento de un ritmo incansable y constante, pero nunca frenético y desbocado; b) las cuestiones morales que rodearán al enemigo por antonomasia de Batman, el Joker, y que ser harán extensivas tanto al resto de la ciudad de Gotham como a la misma sala de cine. El perfecto equilibrio entre estas dos premisas es lo que hace de El Caballero Oscuro una película que se nutre de las mejores fuentes posibles para acabar realizando la que es no sólo la película definitiva en torno al hombre murciélago, sino posiblemente la más compleja y soberbia película de superhéroes jamás realizada.
Hechas las presentaciones en Batman Begins (2005), Nolan ha retomado al oscuro héroe de Gotham en tiempos de bonanza para la ciudad, dispuesto a enfrentarlo ante la peor pesadilla posible de un superhéroe: un villano que (por fin) no es movido por intereses o pretensiones de destrucción masiva, sino un sociópata que inspira puro terror a partir del nihilismo que proclama y predica, un antagonista que cuestiona esa figura que absurdamente nadie cuestionó y un firme creyente en la maldad innata, arraigada a los instintos primarios del ser humano.



Y es que parte de la brillantez de El Caballero Oscuro reside en el efecto que ese antagonista único va a tener tanto en la figura de Batman como en la de los habitantes de Gotham. En el caso del primero, las acciones perpetradas por el Joker ponen en peligro de extinción al héroe, si bien este hace recaer sobre la calmada conciencia de ese adalid de la justicia la culpa de las muertes que se irán sucediendo día tras día si el enmascarado no revela su identidad. El héroe sometido a una encrucijada moral, es puesto contra las cuerdas y obligado a cuestionarse el fin de su papel como guardián de la noche en pos del improbable cese del horror que oferta su enemigo o seguir en lucha implacable a la sombra mientras se gana el odio del pueblo. En definitiva, un dilema moral cuyas soluciones le precipitarán sí o sí a un destino aciago que, efectivamente, será corroborado en la última escena en la voz del comisario Gordon. Batman no es un héroe. Es un justiciero que debe soportar el rencor o el favor del pueblo mientras vela por él. Un alma maldita en su sino, pero sabedora de la necesidad de su maldición.
En cuanto a Gotham, la ciudad vuelve a tener una importancia capital en la historia de Batman. En El Caballero Oscuro encontramos, por vez primera en el cine de superhéroes, una ciudad al borde del colapso, en el que la muerte y la destrucción se va apoderando de la misma sin concesiones. Nolan consigue imprimir un creciente caos que pone en jaque a Gotham, aquí representante de la civilización misma. La tensión que se vive en las calles crispa los nervios del espectador, quien sentirá como el miedo le invade ante el horror primario del Joker, riéndose de y hundiendo los valores sobre los que se cimienta la sociedad civilizada. En última instancia, esta será sometida a una prueba crucial que literalmente dinamita todos esos valores y los deja al albedrío de la misma ciudadanía. Más allá de las conclusiones de esta prueba que aquí no revelaré, El Caballero Oscuro no deja de inspirar una profunda inquietud sobre el comportamiento bajo presión de las masas, y la pregunta de cuántas pruebas más como esta necesita una civilización para derrumbarse por completo.



En otro orden de cosas, El Caballero Oscuro demuestra ser una película sumamente inteligente. La narración prima sobre el espectáculo y nunca se olvida ni se subyacen los importantes planteamientos que se dan en la misma. Prueba de ello es que la más espectacular de las escenas de acción que emplaza Nolan a lo largo del metraje (la persecución que culmina en el enfrentamiento en las calles entre Batman y el Joker), no ocupa un rimbombante clímax final (uno de los vicios más incorregibles del cine de superhéroes), sino que se sitúa en el transcurso de la narración. Tanto en este como de los demás pasajes de acción de la película, podemos congratularnos de encontrarnos ante un producto que nunca cae en la vacua pirotecnia, sino que prima la tensión y la emoción, cualidades que no privan a El Caballero Oscuro de erigirse como un épico espectáculo cuya larga duración parece transcurrir en un suspiro. Escasos son los ejemplos de cine que ostentan dicha condición y presumen además de una paridad con la reflexividad y madurez que atesoran. Y la película de Nolan, sin duda, pertenece a ese selecto club.
Sería imposible concebir el funcionamiento de esta gigantesca y compleja maquinaria sin el sustento de la misma sobre unos personajes bien configurados y sustentados por un reparto capaz de hacer creíble la paridad mencionada. Y no es sino el Joker la figura central, aquella que pone en marcha el engranaje de dicha maquinaria y que es ejecutado de manera sobresaliente por un entregadísimo, inolvidable Heath Ledger que supera a su gran precedente, el Jack Nicholson de Batman (Tim Burton, 1989). El Joker hiela la sangre con su maligna carcajada e insufla bajo la piel del espectador un terror irracional ante el cuál este no encuentra respuesta, pues está ante lo inédito, la encarnación del mal sin más motivos ni razones que las del caos y el horror mismos. Y Ledger deja estampas inolvidables a título póstumo, en especial aquella en la que el Joker saca la cabeza por la ventanilla del coche patrulla en el que se da a la fuga, dejando sentir en su rostro dibujado de locura el aire de la libertad. Nolan silencia la escena, y consigue unos escalofriantes segundos de cine que pintan magistralmente sobre el lienzo de la pantalla la silenciosa impunidad del mal.
A su alrededor, un reparto sólido y no menos protagonista, encabezado por un Christian Bale sobrio y creíble como un Bruce Wayne desbordado y atormentado, mientras un experimentado Gary Oldman demuestra una película más su idoneidad para el papel del comisario Jim Gordon y Aaron Eckhart ofrece un esfuerzo encomiable en su ejecución del fiscal Harvey Dent y su posterior transformación a Dos Caras. En un segundo plano, Maggie Gyllenhaal resulta un a válida sustituta de Katie Holmes como Rachel Dawes mientras que Michael Caine y Morgan Freeman aportan con su peso y veteranía interpretaciones poco discutibles. Tan sólo Nestor Carbonell, asiduo del reparto de Lost y aquí alcalde de Gotham, aparece desdibujado en un reparto sólido y a la altura de las enormes pretensiones de la película de Nolan; enormes como sus resultados mismos.



El Caballero Oscuro es uno de los más soberbios entretenimientos que ha regalado el cine. Lo es en su inteligencia y en su pulso, en su densidad y en su espectáculo, pero sobre todo lo es por ofrecer, además de todo ello, una desafiante reflexión en torno a las figuras del héroe y del villano. Poco queda de la vía esperpéntica y gótica que genuínamente iniciara Tim Burton y penosamente destrozara Joel Schumacher. Batman es, hoy más que nunca, un justiciero discutido e incomprendido por la sociedad por la que vela, un caballero oscuro cuyo futuro se revela más pesimista que nunca pese haber salvado Gotham una vez más. Pero donde su tormento crece, disminuye la incomprensible distancia que a cada película crecía entre el superhéroe y su público. Y ahí es donde la película de Christopher Nolan triunfa y donde merece la pena depositar las esperanzas del futuro cine de superhéroes: en que El Caballero Oscuro marque un antes y un después en esa complicada y fructífera relación.
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The Dark Knight. Estados Unidos. 2008. 152'.
Director: Christopher Nolan.
Producción: Charles Roven, Emma Thomas y Christopher Nolan.
Música: Hans Zimmer y James Newton Howard.
Fotografía: Wally Pfister.
Montaje: Lee Smith.
Diseño de producción: Nathan Crowley.
Vestuario: Lindy Hemming.
Guión: Jonathan Nolan y Christopher Nolan; basado en un argumento de Christopher Nolan y David S. Goyer; sobre los personajes creados por Bob Kane.
Intérpretes: Christian Bale (Bruce Wayne/Batman), Michael Caine (Alfred), Heath Ledger (Joker), Gary Oldman (James Gordon), Aaron Eckhart (Harvey Dent), Maggie Gyllenhaal (Rachel Dawes), Morgan Freeman (Lucius Fox), Monique Gabriela Curnen (Ramirez), Ron Dean (Wuertz), Cillian Murphy (Espantapájaros), Eric Roberts (Salvatore Maroni), Chin Han (Lau).
Puntuación: 9
El Caballero Oscuro en la red...
http://thedarkknight.warnerbros.com/(web oficial)
http://wwws.warnerbros.es/thedarkknight/ (web oficial España)
http://opinion.labutaca.net/2008/07/24/el-caballero-oscuro-mucho-mas-que-un-superheroe/ (crítica de la película)
http://elrinconalvysinger.blogspot.com/2008/08/oscuridad-sin-caballero.html (crítica de la película)
http://www.elpais.com/articulo/Revista/Verano/villanos/cambian/cara/mal/elppor/20080813elprdv_4/Tes (reportaje en El País.com)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2653.html (sobre Christopher Nolan)
http://es.youtube.com/watch?v=zxkglh9s_8g (entrevista a Christopher Nolan)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/modules.php?name=News&file=article&sid=1418 (sobre Heath Ledger)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1363.html (sobre Christian Bale)
http://es.wikipedia.org/wiki/Gary_Oldman (sobre Gary Oldman)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1312.html (sobre Aaron Eckhart)
http://es.wikipedia.org/wiki/Maggie_Gyllenhaal (sobre Maggie Gyllenhaal)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1518.html (sobre Michael Cane)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2311.html (sobre Morgan Freeman)
http://en.wikipedia.org/wiki/Batman:_The_Dark_Knight_Returns (sobre el cómic de Frank Miller, en inglés)

jueves, julio 17, 2008

El increíble Hulk



Llega la enésima adaptación Marvel y lo hace como segundo intento para uno de sus superhéroes estandarte. Bruce Banner, alias Hulk o "La Masa" fue trasladado en 2003 a la pantalla por el director menos indicado posible para aquella película. El taiwanés Ang Lee trató de hacer poesía donde debía haber mamporros y aquella Hulk resultó tan inútil en su intento de profundizar en el complejo interior de su atormentado protagonista (entonces encarnado por Eric Bana) como en el posible entretenimiento que esta pudiera haber ofrecido. El increíble Hulk, de Louis Leterrier, es una película en las antípodas de aquella, un producto explícitamente destinado al entretenimiento y estrictamente ejecutado bajo las premisas Marvel.

Lo mejor que se puede decir de este nuevo Hulk es que sí, ofrece dos horas de espectacular entretenimiento que a buen seguro son un más que recomendable pasatiempo para todo aquel que acuda al cine sin demasiadas pretensiones y buscando un mero divertimento. La película de Leterrier ofrece una incesante sucesión de escenas de acción estupendamente elaboradas que ofrecen tiempos muertos lo suficientemente llevaderos para que la acción no acabe resultando abrumadora. Desde la primera persecución del ejército de los Estados Unidos al fugitivo Bruce Banner (Edward Norton), ya sabemos que, al contrario que en su predecesora, esta película da por presentado a Banner y a su alter ego, y lo contextualiza en su constante huída y búsqueda de una cura que evite definitivamente sus transformaciones. En esa caza y captura dirigida por el general Thaddeus "Thunderbolt" Ross, la presa es Banner y el cazador aspira al poder de su presa: Emil Blonsky es un acertado antagonista a Bruce Banner, hábilmente interpretado por Tim Roth en un papel que le viene como un guante. El cuarteto protagonista se completa con una bella Liv Tyler que es la excusa para introducir una apenas desarrollada y casi inapreciable historia de amor en medio de una montaña rusa de emociones fuertes. Los cuatro actores cumplen sus cometidos pese a la escasa profundidad de sus personajes, apenas explorados, apenas con tiempo suficiente en la pantalla para exigir una identificación o una mayor implicación del espectador.



Así que si la cara de El increíble Hulk es su acción bien ejecutada y repartida a lo largo de la película, la cruz viene dada por el hecho de que, pese a ser un eficaz entretenimiento, no deja de ser más que eso. Y quiero decir con ello que esta podría ser la película definitiva de Hulk para aquellos que buscaran únicamente contemplar atónitos a Hulk en acción, pero no para aquellos que se sintieran fascinados por el personaje torturado que se encontraba tras él. Bruce Banner es, de largo, uno de los personajes más complejos de Marvel, un superhéroe heredero del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Stevenson en el que es difícil discernir la heroicidad y la monstruosidad de los instintos primarios de la bestia. Es por eso que, pese a la correcta actuación de Edward Norton, el personaje permanece desdibujado, vagando por la pantalla entre transformación y transformación sin que nos sintamos parte de su huída, de su desgracia ni de su deseo por volver a ser "normal".



Ajustándonos a sus intenciones, bien explícitas desde los primeros compases de la película, El increíble Hulk cumple como digno entretenimiento, sin caer en la ruinosa mediocridad en la que cayeron otras adaptaciones Marvel (Daredevil [Mark Steven Johnson, 2003], El Castigador[The Punisher, Jonathan Hensleigh, 2004]) pero sin alcanzar el perfecto equilibrio entre espectáculo y la profundidad del universo Marvel que logró Bryan Singer con su X-Men (2000). Aún así, no faltan las innecesarias e irritantes escenas ralentizadas y algún intercambio de frases rayano en lo cavernícola cuando Hulk y un cambiado Blonsky se vean las caras en el espectacular enfrentamiento final. Pese a todo, el sabor que queda es el de una inocua y entretenida película de acción que, a la vista de su sorprendente epílogo, no es más que un avance de lo que está por venir. Marvel, con la inclusión de sendos cameos en Iron Man (Jon Favreau, 2008) y en el El increíble Hulk, nos está diciendo que esto no ha sido más que el principio de una larga y fructífera franquicia.
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The incredible Hulk. Estados Unidos. 2008. 114'.
Dirección: Louis Leterrier.
Guión: Zak Penn; basado en los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby.
Intérpretes: Edward Norton (Bruce Banner), Liv Tyler (Dra. Elizabeth "Betty" Ross), Tim Roth (Emil Blonsky), Tim Blake Nelson (Samuel Sterns), Ty Burrell (Leonard), William Hurt (general Thaddeus "Thunderbolt" Ross).
Fotografía: Peter Menzies Jr.
Música: Craig Armstrong.
Montaje: John Wright, Rick Shaine y Vincent Tabaillon.
Vestuario: Denise Cronenberg.
Diseño de producción: Kirk M. Petruccelli.
Producción: Avi Arad, Gale Anne Hurd y Kevin Feige.
Puntuación: 5,7
Siguiendo el rastro de Hulk...
http://incrediblehulk.marvel.com/(web oficial)
http://www.sonypicturesreleasing.es/sites/hulk/elincreiblehulk/(web oficial España)
http://www.labutaca.net/films/61/elincreiblehulk.php (sobre la película)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1387.html (sobre Edward Norton)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1598.html (sobre Tim Roth)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1498.html (sobre Liv Tyler)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3577.html (sobre William Hurt)

lunes, mayo 05, 2008

Iron Man



Vaya por delante que nunca he leído un cómic de Iron Man. Durante mi adolescencia, tuve entre mi colección de cómics ejemplares de Spider-Man, Batman, The Punisher y algún que otro más. Sin embargo, confieso que me enganché a la serie animada que Antena 3 emitió, si no simultáneamente, a rebufo del éxito de la de Spider-Man. Lo que a estas alturas nos parecería rudimentario e incluso bizarro (¿Mandarín?), por entonces me parecía una buena excusa para sentarme el sábado por la mañana en el sofá de mi salón y disfrutar de media hora de sano entretenimiento. Y esa es toda mi experiencia con Iron Man hasta que acudí a su estreno hace un par de días. Al terminar la película no dejaba de preguntarme qué es lo que le pedía a una película de superhéroes para satisfacerme, para no parecerme una más de los fallidos intentos de trasladar a la pantalla los mitos de la Marvel. Hoy creo que la respuesta no es la fidelidad al cómic original que pueda o no conocer, ni la profundidad de sus personajes ni tan siquiera el realismo o la fantasía que la adaptación pueda desprender. Lo que le pido a una adaptación cinematográfica de la Marvel es que sea capaz de hacerme conectar con su mundo, que me ofrezcan hora y media tan apasionante como capítulos de media hora o cómics de un puñado de páginas eran capaces de serlo, que me hagan sentirme identificado con el héroe en sus alegrías y penurias, o en su defecto, con el malo malísimo que se les exige a cada una de ellas. No importa que el metraje entero este repleto de batallas y encrucijadas si consigo vivirlas en mis carnes, porque es lo que hemos venido a ver. Y eso es lo que no encontré en Iron Man.
Por suerte, tengo un ejemplo al que aferrarme como modelo a seguir: X-men (Bryan Singer, 2000) me sigue pareciendo a fecha de hoy, la mejor adaptación de un cómic Marvel, el modelo a seguir de una película de superhéroes con generosas dosis de acción y con la suficiente inteligencia para conseguir que un duelo sobre la cabeza de la Estatua de la Libertad sea espectacular y emocionante, no un rimbombante circo del "más difícil todavía." Sam Raini, aunque en menor medida, también hizo los deberes con Spider-Man (2002) y después vinieron una serie de catastróficas adaptaciones que iban desde Daredevil (Mark Steven Johnson, 2003) a The Punisher (Jonathan Hensleigh, 2004) pasando por la fallida Hulk (Ang Lee, 2003), fallida porque Ang Lee se lo tomó demasiado en serio y quiso hacer poesía donde debían haber tortas.

Puedo jurar y juro que acudí a ver Iron Man con la mente lo más limpia posible, el nivel de exigencia rebajado a cero y olvidándome (hasta que pude) que el que estaba tras la cámara era Jon Favreau, ese extraño personaje que lo mismo aparece en un capítulo de Friends o Los Soprano que dirige Elf (2003). Iron Man es una película con un puñado de aciertos y una montaña de defectos, todos ellos muy, muy visibles. Empezando por los primeros, es de señalar el acierto a la hora de elegir los actores, que no es poco (¿hace falta recordar el reparto de Daredevil?). A Robert Downey Jr. le viene como un guante el papel de millonario chuleta y vividor a la vez que genio de la tecnología, Gwyneth Paltrow es la perfecta pretendiente a novia estable, una Mary Jane Watson rubia que convence, y Jeff Bridges un eficiente villano al que le faltan minutos en pantalla para ganar una verdadera entidad. El otro punto interesante en Iron Man es que la película de Favreau decide centrarse en la génesis del héroe, el proceso de creación de la máquina desde sus primerísimos orígenes, cuando Tony Stark (Robert Downey Jr.) es capturado en Afganistan por una guerrilla de talibanes y se las arregla para construirse una armadura con la que escapar de sus captores. El problema es que ese proceso de la gestación del héroe, siempre interesante en cualquier adaptación, en Iron Man se alarga en exceso y acaba ocupando casi la totalidad de la película, hasta el punto que uno pronto adivina que esta no es sino la primera de una serie lista para explotar la franquicia del hombre de hierro.



Dicho esto, Iron Man me resultó una película decepcionante, más por la forma que por el contenido y mucho más en sus trasfondos. Una vez más, volvemos a asistir a un espectáculo palomitero que se aleja de ser una honesta batalla entre el bien y el mal porque se empeña en hincharse de espectacularidad. De principio a fin, Iron Man adopta una actitud de espectacularizar cada imagen en la que encuentra ocasión para hacerlo, sin que importe o no la necesidad o el significado de un movimiento de cámara, sino el privilegio al espectáculo vacuo. Nos encontramos ante una película superficial a todos los niveles que incorpora todos los tópicos posibles y que es previsible hasta el hastío. Lejos de introducir algo del sarcasmo de las viñetas de Stan Lee, la película cae constantemente en el humor facilón, en los predecibles gags que se sucederán durante la fase de prueba del traje y en los diálogos de encefalograma plano. Ni una pizca de inteligencia hay en este Iron Man que además busca ser el orgulloso representante salvaguardia internacional que ejercen los Estados Unidos de América. El retrato del pueblo afgano clama al cielo: a la demonización del enemigo afgano le sigue su ridiculización, la muestra de cobardía de los guerrilleros cuando el científico compañero de celda de Stark sale pegando tiros al aire. Que nadie se engañe pensando que Stark es diferente porque es aleccionado moralmente en el momento ve lo que sus propias armas han hecho: casi cualquier superhéroe de Marvel tiene, en algún momento de su historia, que enfrentarse a sus propias encrucijadas morales (Spider-Man es el mejor ejemplo de ello). Iron Man resuelve las suyas de una sentada, salvando una aldea y renunciando a seguir fabricando armas, decisión que hará entrar en acción al verdadero antagonista de la historia, Stane (Jeff Bridges), quien en última instancia se convertirá en Iron Monger, una especie de decepticon encabronado con el que protagonizará la única batalla auténticamente marveliana de la película (pero habrá que esperar hasta el final). Eso sí, editada al más puro estilo Bruckheimeriano y con un desenlace de lo más insípido.

Hasta entonces, podremos desesperarnos viendo como Stark hace bromas (recurrentes, estúpidas, sin gracia) con sus amigas las máquinas mientras se hace el traje a medida, o comprobar como Iron Man tiene el dudoso honor de ser la adaptación Marvel con más banderas de estrellas y barras a lo largo de su metraje. Y por si alguien aún alberga alguna duda en cuanto al recalcitrante patriotismo yanki que invade toda la película, Tony Stark se lo deja aún más claro nada más pisar suelo americano tras su secuestro en Afganistán y expresa su primer e inaplazable deseo: una cheeseburger, por favor.
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Iron Man. Estados Unidos. 2008. 127'.
Director: Jon Favreau.
Guión: Mark Fergus, Hawk Ostby, Art Marcum y Matt Holloway; basado en los personajes creados por Stan Lee, Larry Lieber, Don Heck y Jack Kirby.
Producción: Avi Arad, Kevin Feige.
Música: Ramin Djawadi.
Montaje: Dan Lebental.
Fotografía: Matthew Libatique.
Diseño de producción: J. Michael Riva.
Vestuario: Laura Jean Shannon.
Intérpretes: Robert Downey Jr. (Tony Stark/Iron Man), Terrence Howard (James Rhodes), Jeff Bridges (Obadiah Stane), Shaun Toub (Yinsen), Gwyneth Paltrow (Virginia "Pepper" Potts), Faran Tahir (Raza), Jon Favreau (Hogan).
Puntuación: 4
Más hierro al asunto...
http://www.labutaca.net/films/60/ironman.php (sobre la película)
http://www.sonypicturesreleasing.es/sites/ironman/ (web oficial España)
http://ironmanmovie.marvel.com/ (web oficial E.E.U.U.)
http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Downey_Jr. (sobre Robert Downey Jr.)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/modules.php?name=News&file=article&sid=1412 (sobre Gwyneth Paltrow)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2151.html (sobre Jeff Bridges)
http://www.imdb.com/name/nm0269463/ (sobre Jon Favreau)