sábado, febrero 10, 2007

Howard ...un nuevo héroe



Es inevitable que a alguien le pique la curiosidad tras ver una secuencia de un film en la que un pato, con aspecto humano, sale atravesando una pared con su sofá. Si a esto lo sumas el hecho de que en un documental se comentase que se esperaba un taquillazo con esta película, pues se convierte en visionado obligatorio. A la postre, lo que mejor puede definir las sensaciones que transmite esta cinta es la constante frase que se repetía en mi cabeza desde el minuto 5 de film. "Madre mía, ¿¿¡¡pero qué cojones es esto!!??"

Si hubiera que buscar un principal culpable de tal desmán, ese es el guión. Desconozco si el cómic en el que se basa llega a estos límites de absurdez, pero lo que es su adaptación para la gran pantalla me hace sopesar dos opciones. La primera es que el padre de la criatura escribiese tajao hasta las cejas de cocaína o algo más fuerte. La segunda, me recuerda a esos talleres de trabajos forzosos en los que Mr. Burns tiene a un tropel de monos escribiendo "la novela definitiva". En cualquier caso, incita al suicidio cada frase que se escucha.

De todos modos, hay que reconocer sus virtudes. En primer lugar, no siempre te encuentras con Tim Robbins en un papel empollón friki. Por otra parte, puedes gozar de espectaulares escenas de acción con un pato que se mueve como "mini yo" haciendo kung-fu (o cuac-fu que dicen en la película) o de una tediosa persecución de un aerodeslizador en la que todo el mundo es tan inúltil que se estrella con un coche. Para rematar el percal, los efectos especiales (además de causar epilepsia) recuerdan vagamente a aquellos que se veían en las películas de Simbad, en las que los monstruos se movían a una velocidad extrañamente inferior a la del resto de la bobina.

Así que en resumen, te encuentras ante una cinta que es absurda de los pies a la cabeza, zoofílica y desquiciante. Es muy difícil encontrar algo positivo, quitando el entretenimiento que supone ir reconociendo a actores que con el tiempo han adquirido más fama como Tim Robbins, Jeffrey Jones (espectacular su papel a lo niña del exorcista) o Paul Guilfoyle.

Como dato curioso apuntaré que no me ha sorprendido descubrir que esta cinta ganó Razzies a la peor película, peor guión o peores efectos especiales, amén de estar nominada a peor dirección o peor secundario, Tim Robbins (todo el mundo tiene pasado oscuro). Igual que tampoco es de extrañar su nominación a peor película de la época. En fin, creo que después de esto me siento capaz de rodar Las Aventuras de Pato WC, sólo necesito encontrar a un productor borracho (¿no, George?).
------------------------------------------------------------------------------------
Howard the Duck. Estados Unidos. 1986. 109'.
Director: Willard Huyck.
Guión: Willard Huyck y Gloria Katz, basado en las cómics de Steve Gerber.
Fotografía: Richard H. Kline.
Montaje: Michael Chandler y Sidney Wolinsky.
Música: John Barry.
Vestuario: Joe Tompkins.
Diseño de producción: Peter Jamison.
Dirección artística: Mark Billerman y Blake Russell.
Producción: George Lucas, Gloria Katz, Ian Bryce y Robert Latham Brown.
Intérpretes: Lea Thompson (Beverly Switzler), Jeffrey Jones (Dr. Walter Jenning), Tim Robbins (Phil Blumburtt), Ed Gale (Howard T. Duck), Paul Guilfoyle (Lieutenant Welker).
Puntuación: 2'5
Lecciones rápidas de cuac-fu...
http://www.badmovies.org/movies/howardduck/ (crítica de la película - en inglés)
http://www.laoffoffcritica.com/criticas/cr20061003.html (crítica de la película)
http://en.wikipedia.org/wiki/Howard_the_Duck (sobre el comic - en inglés)

jueves, febrero 08, 2007

Pi. Fe en el Caos.



Los números mueven el mundo. El universo se traduce en números. Incluso Dios está en los números. Maximilian Cohen te lo dice, Aronofsky te lo dice, y te sonará a enfermiza teoría matemática, pero una vez tomes conciencia de que formas parte de una ecuación infinita ya no habrá marcha atrás. Y estarás sumido en el caos.

Pi es una de las candidatas a película más paranoica de la historia. Piensa en Kafka y tendrás un punto de partida: un obsesivo matemático encerrado entre ordenadores y alejado de cualquier contacto social busca el sentido del universo entre los números. Luego imprime el blanco y negro a la imagen, utiliza una cámara nerviosa que se mueve en espirales, grabando los detalles más insignificantes del universo y acentuando tu sensación de encierro, claustrofobia: empiezas a acercarte. Ahora da un paso más e imagínate dentro del cerebro de Maximilian Cohen (Sean Gullette), donde los números circulan a velocidad frenética, número Pi, Arquímedes, Euclides, la espiral presente en todo el universo, los 216 números... y un puñal se clava en tu cabeza, chillas de dolor, la migraña taladra tu masa cerebral, el estallido está cercano. Medicación. Calma relativa.

Ahora, para acabar está intromisión cerebral, piensa que vas en el metro y todo el mundo te mira, te observa, te persigue. Huyes y en tu huída encuentras cosas que no pueden tener que ver con las matemáticas: tu cerebro se pudre en tu lavabo o en la escalera de un metro, esa silueta derramando sangre se te vuelve a aparecer, esos insectos trepando las paredes de tu zulo... confirman lo que intuías hace tiempo: estás enfermo, pero eso no importa. No importa porque la secuencia está cerca, tienes al alcance de la mano el orden universal y deberás mantenerlo a salvo de esa oscura organización (¿empresarial? ¿gubernamental? ¿bursátil?) y de esa secta de judíos que busca a Dios en los 216 números.

Ahora ya sabes de qué va esto.

Pi es claustrofóbica hasta la asfixia. Impresiona como se desenvuelve la cámara en espacios cerrados, fijándose en los fragmentos de realidad más propensos a sacar de quicio al espectador, pegándose a la cabeza de Maximilian Cohen, entrando en simbiosis con su cerebro enfermo y haciéndonos parte de los estallidos que le retuercen hasta lo insufrible en el lavabo de su madriguera. Pi te convierte en cómplice del tipo más insociable que existe y te muestra como su existencia cae por una espiral de números, sufrimiento y Diazepán. Si la interpretación de Sean Gullete no fuera tan genial, seguramente no te creerías a un personaje que juega a ser Dios alejado de cualquier religión que no sea las matemáticas. Pero lo es. Gullette se desenvuelve como pez en el agua en el surrealismo más imposible de Aronofsky, atmósfera enfermiza que consigue momentos brillantes acompañada de mínimos sonidos electrónicos y repetitivos. La experimental música es aquí como el patrón que Maximilian Cohen busca, el patrón que con la inquietud perdura en tu cerebro tras los créditos finales de Pi.

Y pese a ser la película más "matemática" que conozcas, no busques el desaguisado argumental ni pretendas la perfecta estructura narrativa. Pi es la paranoia pura y dura llevada al extremo, allá donde la locura empieza. Es tan ciencia como ficción, y en cuanto a ciencia, sus bases no pueden ser tomadas en serio. Pero aquí gana la inquietud que queda en ti tiempo después de verla. Gana la desconfianza con la que mirarás la próxima "coincidencia" numérica que encuentres en tu vida...

884509627386359275033751967 943067599621731590401694134 434007629683591574337516791 197615733475195375920401694 343151239621353184932676605 800621596380716399501371459 954387507655892533875618750 354029981152863950711207613

--------------------------------------------------------------------------------------
Pi. Estados Unidos. 1998. 84'.
Director: Darren Aronofsky.
Guión: Darren Aronofsky, Sean Gullette, Eric Watson.
Música: Clint Mansell.
Fotografía: Matthew Libatique.
Producción: Eric Watson.
Intérpretes: Sean Gullette (Maximilian Cohen), Mark Margolis (Sol Roberson), Ben Shenkman (Lenny Meyer), Pamela Hart (Nancy Dawson), Stephen Pearlman (Rabino Cohen), Samia Shoaib (Devi), Ajay Naidu (Farroukh)
Puntuación: 7,5
Por si no te salen las cuentas...
http://webs.adam.es/rllorens/pihome.htm (página dedicada al número Pi)
http://www.imdb.com/title/tt0138704/ (sobre la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1001.html?topic=4 (crítica de la peli)
http://www.aronofsky.net/ (página web del director)
http://www.nervepop.com/filmlounge/interview/darrenaronofsky/index.aspx (entrevista en inglés a Aronofsky sobre su último proyecto, The Fountain)
http://www.imdb.com/name/nm0347797/ (sobre Sean Gullette)

miércoles, febrero 07, 2007

Akira



Partimos de que no soy el más indicado para hablar de anime japonés. Seguro. El que debería es la otra mitad de este blog, que vigila desde la sombra y mejor podría dar cuenta de lo que hoy tengo entre manos. Como decía, no solo no soy el más indicado, sino poco menos que un ignorante del género más allá de tres o cuatro películas de Miyazaki y un par de traumas infantiles de nombres Heidi y Marco. Así que desde la cuerda floja, trataré de salir airoso y no empantanarme en una película que se presta a ello. Luego los especialistas dictarán sentencia.

Akira no es una película más. Vaya por delante. Es un hito del cine japonés y de su género más mimado: el anime. Para poder contextualizar al que desconoce la mitología de Akira, el origen lo encontramos en la bíblica obra fascicular que Katsuhiro Ôtomo escribió y dibujó entre 1982 y 1993. En ese mismo espacio de tiempo y tras éxito desmesurado del manga en Japón y más allá de sus fronteras, Ôtomo asumió la responsabilidad de llevar su obra al cine. Todo lo que envolvía a Akira comenzó a cobrar trascendencia capital bajo la conciencia japonesa de que aquel proyecto podía convertirse en el estandarte que el anime necesitaba para conquistar occidente, invirtiendo cerca de siete millones sólo en decorados y creando el Comité Akira que dotaba la adaptación homónima de un ambicioso presupuesto. Corría el año 1988 cuando Ôtomo vio su sueño culminado y Akira se estrenó en las pantallas de medio mundo.

Y ese es el punto de partida de Akira. Un plano general de Tokio abre la película y un rótulo nos informa de que estamos en el año 1988. Unos segundos después, una onda expansiva comienza a crecer desde el centro de la inmensa metrópoli hasta convertirse en una explosión atómica que ciega la pantalla y da paso a los créditos. A partir de aquí, la acción salta a Neo-Tokio, 2019. Ciudad reconstruida tras la explosión nuclear y la tercera guerra mundial, urbe decadente e infestada de corrupción, crimen y violencia por sus cuatro costados. En medio de la psicosis colectiva y la ley marcial, Tetsuo y Kaneda son dos amigos y motoristas adolescentes inmersos en la lucha de bandas callejeras hasta que un misterioso niño de poderes sobrenaturales se cruza en su camino para cambiar su destino y el de Neo-Tokio.



Obviamente, esto no es El viaje de Chihiro y aquí ni los niños son tan encantadores ni los monstruos tan simpáticos. Akira es un dibujo casi perfecto del Apocalipsis. Apocalipsis al cuadrado, terror e inquietud que sobrecoge al que la descubre desde el primer minuto, en que la explosión nuclear ya te deja patidifuso. Es de lejos su mejor virtud, la de construir una atmósfera que hace creer que sí, el fin del mundo está a la vuelta de la esquina y mientrastanto tú intentas averiguar qué diantre es Akira. Un grupo de fanáticos anuncia en las calles que está a punto de manifestarse, y el hecho de que haya suelto por Neo-Tokio un adolescente cabreado y con poderes que no parecen tener límite, ni ayuda a calmar el ambiente ni parece ser señal de la buena providencia. Ôtomo es un genio metiendo el miedo en el cuerpo, inquietando al espectador con una recreación creíble y brutal de una sociedad sumergida en el terror que podría ser un fidedigno espejo de la Bagdad de hoy. A ello ayudan los impresionantes efectos especiales y una animación exquisita, que se luce en las escenas en las que vemos hundirse las enormes moles de edificios o en cualquiera de las escenas de motoristas.

Delimitado el fuerte de la película, es deducible que Akira es una película para los sentidos y no el análisis. Porque, en otro orden de cosas, la narración no es su punto fuerte. A pesar de que durante casi toda su primera hora esta se mantiene sólida, en algún momento del camino y en favor de los poderes que van explotando en los diferentes personajes, Akira prescinde de dar demasiadas explicaciones y deja al espectador buscando la solución a los no pocos interrogantes que va dejando como rastro. Uno puede quedar descontento o pensar que es una estrategia para que vayas corriendo a tu tienda de cómics más cercana y te hagas con los seis tomos llenos de valiosas soluciones (con el hermano de un servidor, funcionó), pero también puedes no ponerte demasiado profundo y quedarte con la maravillosa sensación in crescendo que desembocará sí o sí en el cataclismo. Y así es como verdaderamente disfrutarás de Akira y recordarás como quisiste subirte en la moto de Kaneda o hacer volar a los clowns por los aires sólo con pensarlo. Ya sabes. "Yo soy Tetsuo...".
-------------------------------------------------------------------------------------
Akira. Japón. 1988. 124'.
Director: Katsuhiro Ôtomo.
Guión: Katsuhiro Ôtomo, Izô Hashimoto y J. Michael Haller; basado en la obra homónima de Katsuhiro Ôtomo.
Fotografía: Katsuji Misawa.
Montaje: Takeshi Seyama.
Música: Shoji Yamashiro.
Jefe de animación: Takashi Nakamura.
Directores de animación: Yoshio Takeuchi, Hirokai Sato.
Diseño de producción: Kuzuo Ebisawa, Yuji Ikehata, Koji Ono.
Dirección artística: Toshihari Mizutami.
Producción: Ryohei Suzuki, Shunzo Kato, Yoshimasa Mizuo.
Puntuación: 7'5
Neo-Tokio está a punto de E-X-P-L-O-T-A-R...
http://es.wikipedia.org/wiki/Akira (sobre la peli)
http://www.guiadelcomic.com/comics/akira.htm (sobre el cómic)
http://personal3.iddeo.es/alexvidal/akira/akira1.htm (sobre Akira, peli y cómic)
http://www.imdb.com/title/tt0094625/ (sobre la peli)
http://www.laoffoffcritica.com/criticas/cr20050425.html (muy buena crítica de la peli. Recomendada)
http://es.wikipedia.org/wiki/Katsuhiro_Otomo (sobre Katsuhiro Ôtomo)
http://es.wikipedia.org/wiki/Anime (todo sobre el anime)
http://es.wikipedia.org/wiki/Manga (todo sobre el manga)

domingo, febrero 04, 2007

Momentos de cine (VII): Matrix

¿Simple ciencia-ficción o metáfora?

Morfeo: Supongo que ahora te sentirás un poco como Alicia cayendo por la madriguera del conejo.
Neo: Es posible.
Morfeo: Puedo verlo en tus ojos. Tienes la mirada de un hombre que acepta lo que ve, porque espera despertarse. Irónicamente no dista tanto de la realidad. ¿Crees en el destino, Neo?
Neo: No.
Morfeo: ¿Por qué no?
Neo: No me gusta la idea de no ser yo el que controle mi vida.
Morfeo: Sé exactamente a lo que te refieres. Te explicaré por qué estás aquí. Estás porque sabes algo, aunque lo que sabes no lo puedes explicar, pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida, algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está como una astilla clavada en tu mente... y te está enloqueciendo. Esa sensación te ha traído hasta a mí. ¿Sabes de lo que te estoy hablando?
Neo: ¿De Matrix?
Morfeo: ¿Te gustaría realmente saber lo que es?
Neo: ...sí.
Morfeo: Matrix nos rodea. Está por todas partes, incluso ahora en esta habitación. Puedes verla cuando vas a trabajar... cuando vas a la iglesia... cuando pagas tus impuestos... Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad.
Neo: ¿Qué verdad?
Morfeo: Que eres un esclavo, Neo. Igual que los demás, naciste en cautiverio. Naciste en una prisión que no puedes saborear, ni oler, ni tocar. Una prisión para tu mente.
Neo: ...
Morfeo: Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos.

Matrix (Larry & Andy Wachowski, 1999)

viernes, febrero 02, 2007

¡Feliz día de la marmota!



They say we're young and we don't know
We won't find out until we grow
Well I don't know if all that's true
'Cause you got me, and baby I got you

I got you babe...
I got you babe...

Bien, excursionistas... ¡arriba!

jueves, febrero 01, 2007

Díes d'agost



Decálogo crítico sobre Díes d'agost. A la atención de su director, Marc Recha:

1. El cine se justifica en cuanto hay una historia que contar. Rellenar hora y media de metraje con postales del interior de Cataluña no es cine.

2. Filmar parajes naturales y hacer que la cámara ejerza una función contemplativa deja de tener sentido cuando repites una, otra, otra, otra y otra vez los mismos planos durante 93 eternos minutos. Esto nos remite de nuevo al punto uno y nos demuestra que, efectivamente, el autor no tiene nada que contar. Ejemplo práctico: Nubes-plantas acuáticas-nubes-Marc Recha tumbado en la hamaca-poste de alta tensión-plantas-nubes-embalse-Marc Recha tumbado en la hamaca-poste de alta tensión-plantas-embalse-David Recha cortando rodajas de tomate-poste de alta tensión.

3. Como cualquiera que lea este decálogo puede deducir en el punto dos: no, no tiene ninguna función artística, estética ni de ningún tipo enfocar repetidas veces un poste de alta tensión.

4. Aún me estoy preguntando qué coño le colgaba a tu hermano de la minga en la insufrible escena en la que anda buscándote en pelotas entre campos (tampoco sé cómo te perdiste, no lo cuentas). Soy consciente de que esto no es una reflexión crítica, pero necesitaba liberar la duda sí o sí.

5. Tu película es aburrida. Muy aburrida. Soberanamente aburrida. Aburrida hasta el hastío. Demuestras en todo momento una extraordinaria falta de cualquier tipo de pulso narrativo.

6. No te preocupas por dar ni una mínima profundidad a tus personajes. Son personajes completamente ausentes, fantasmas vagabundeando. Van de un lado a otro sin motivo ni explicación alguna. Crees que con las miradas y los silencios podemos llegar a conocerlos, y el espectador se va del cine sin saber nada de ellos. Personajes como la autoestopista o la guarda forestal aparecen porque sí y desaparecen por la misma razón. Los cuatro datos que aporta la voz de la narradora no son suficientes para evitar la más absoluta indiferencia hacia ellos.

7. Mostrar monumentos e iglesias antiguas con metralla y acompañarlos con sonidos de conflictos y regímenes del pasado no son argumentos suficientes para establecer una reflexión seria en torno a los mismos.

8. Díes d'agost hace referencia explícita a un personaje que ni siquiera aparece, el periodista Ramón Barnils. Dices en una entrevista que querías mostrar esa presencia a partir de la sugerencia, los pensamientos, la palabra, los modos de convivencia, la invisibilidad identificada como la ausencia, mostrada a través de los paisajes... La verdad, en el cine no sé como se puede conocer a un personaje a través de pensamientos de otro (si estos no se manifiestan activamente), no sé tampoco como puedes hacerlo a través de su ausencia (es tan obvio...) o de paisajes en los que no se ubica. Pero sí puedo tomar la palabra. El problema es que la voz de la narradora, de nuevo, vuelve a no aportar nada, y la página de diálogo para la que da tu película sólo se detiene a hablar de él cuando nos cuentas un sueño del que pocas o ninguna conclusión se puede extraer.

9. La metáfora del pez-gato es débil, apenas explicada y no deja de ser una anécdota alrededor de la cual no puede girar una película. Por tanto ya tenemos dos ejes alrededor de los que no debería girar una película: un personaje fantasma y un pez-gato.

10. Afirmas que no había guión ninguno en el momento de inicio del rodaje. Mis más sinceras felicitaciones: queda demostrado enteramente. Cada una de las escenas lo certifica más que la anterior. No hay hilo ninguno ni tan siquiera la pretensión de romper la fórmula narrativa clásica, sino una desidia completa para grabar lo que rodea a los dos personajes protagonistas y a ellos mismos. Por supuesto los escasísimos, casi nulos diálogos, se reducen a dos o tres chispazos entre 93 insufribles minutos que no consiguen arrancar al espectador de su letargo. Y permíteme añadir que mostrar a dos hermanos bañándose en el embalse de Mequinenza y tumbados en la hamaca el 60% del tiempo de metraje no significa mostrar la relación del hombre con la naturaleza y su vida ácrata o libre para con esta. Por suerte, hay por ahí algún que otro ejemplo magnífico de como hacerlo sin caer en la pedantería y el cretinismo.

Sólo me queda desear y esperar que en el futuro las distintas cadenas de televisión participantes en el proyecto, la Generalitat de Catalunya y demás entidades públicas participantes se fijen en propuestas realmente interesantes. No son pocos los realizadores que esperan su oportunidad, con ideas nuevas y algo que contar. Para la petulancia siempre estaremos a tiempo.
--------------------------------------------------------------------------------------------------
Díes d'agost. España. 2006. 93'.
Director: Marc Recha.
Guión: Marc Recha.
Fotografía: Hélène Louvart.
Montaje: Sergi Dies.
Música: Pau Recha, Borja de Miguel y Fina la Ina.
Intérpretes: Marc Recha (Marc), David Recha (David), Mariona Ordóñez (autoestopista), Pere Subirana (guarda forestal), Fina Susín (camarera).
Puntuación: 1
Los Recha y su película en la red:
http://diesdagost.blog.com/(blog de la película, incluye entrevista a su director)
http://www.diesdagost.com/ (página web oficial)
http://www.labutaca.net/films/46/diasdeagosto.htm (sobre la peli)
http://es.news.yahoo.com/22092006/185/marc-recha-pide-mas-mejor-distribucion-consolidar-cine-catalan.html (noticia relacionada con Marc Recha)