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martes, febrero 13, 2007

Volver



Hay una cuestión de Perogrullo cada vez que se habla de Almodóvar. Esta es, la controversia generada y que genera su cine desde su ya lejano debut oficial en 1980: Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón. Desde entonces la filmografía del director manchego, incidente en temas tabúes que lo eran más en la transición española, se ha granjeado no pocos enemigos entre el público. La prueba es que pocos realizadores han logrado generar un sector de ese público que muestra un rechazo frontal hacia sus películas por considerarlas "de travestis". Por suerte, y cada vez más, estos son los menos.

Tras casi tres décadas de difícil relación con el espectador y más complicada con la crítica, ha sido necesario que Almodóvar colocara en su estantería una larga retahíla de galardones y alcanzar cotas de reconocimiento y prestigio internacional raramente concedidas a un director español, para que esa percepción en torno a su cine empezara a cambiar. Indudablemente, esa metamorfosis viene impulsada por el hecho de que Almodóvar se encuentra en el momento más dulce de su carrera. Los últimos años han sido los del óscar, los de su asiduidad en la ceremonia de los Goya y, sobre todo, los de un reconocimiento más decidido de la crítica (aunque paradójicamente este sea mayor fuera de nuestras fronteras). Ese ciclo de éxito y cumbre de su cine ha arrastrado consigo a algunas de sus actrices más carismáticas, estandarte y alma de sus tres picos de la última década: Todo sobre mi madre, Hable con ella y ahora Volver.

En Volver uno advierte por momentos como Almodóvar ha alcanzado la consolidación de un estilo, del llamado "cine de autor" que le hace ser identificado con señas precisas pero no inmutables. Aquí se manifiestan con claridad a través del personalísimo tratamiento de las escenas, con diálogos "caseros", cercanos a realidades muchas veces incómodas que retrata y por las que se le rechaza. En Volver las distinciones del cine de Almodóvar alcanzan la perfecta armonía con la naturalidad y, como adenda, sirven de marco para que su autor juegue y gane con su mejor baza: la dirección de actores y, muy especialmente, de actrices. Como sucediera en Todo sobre mi madre, el perfecto conjunto coral de mujeres protagonistas son las que erigen la película. Son la película. Todas ellas desempeñan roles tangentes pero que se sobran de encanto por sus enormes peculiaridades, y ahí está una impagable Carmen Maura haciendo de fantasma del pasado (literal y figurativamente), o una encantadoramente patética Blanca Portillo. Llegados a este punto, resulta inevitable hablar de Penélope Cruz como la figura sobre la que recae buena parte de la toda la fuerza y peso de Volver. Nada que ver con la anecdótica monja de Todo sobre mi madre, aquí Raimunda es el centro en torno al que giran la trama y las emociones que desprende la película. Lejos de exagerar, Penélope Cruz ofrece la mejor actuación de su carrera y hace que lo único chirriante en su personaje sea el nombre. Merecida, por tanto, la primera nominación al óscar para una actriz española.



Así es como ella y el resto del tropel consigue hacer creíbles un grupo de mujeres de procedencia marcada, pertenecientes a una España profunda que el manchego refleja con eficacia exaltando la superstición y la religión como elementos claves de ese retrato. A estas alturas, resulta fácil señalar que esa eficacia viene notablemente ayudada tanto por la dilatada experiencia de Pedro Almodóvar, que sabe qué película quiere hacer, cómo y con quién. Entre el equipo técnico y artístico que le rodea para conseguir una producción de factura impecable, hay algún asiduo como Alberto Iglesias que siempre hace ganar enteros, y esta no es la excepción. La música aquí (y dejando de lado la más discutible versión de la canción que da nombre a la película) se adapta a la perfección al estilo Almodóvar, trepidante en algunos pasajes pero sin abandonar lo cotidiano (la escena en la que las vecinas ayudan a Raimunda a montar el restaurante) y más mínima y dramática en la hora de las tragedias personales. Una banda sonora que alcanza méritos altísimos porque tiene el doble sello de las mejores composiciones de Iglesias y, al tiempo, la sensación de identidad almodovariana.

Lo que se deduce de todo esto es, efectivamente, la consumación del "cine de autor" en un mercado de difícil exportación como es el cine español. Almodóvar alcanza hoy el momento dulce de su carrera, una etapa creadora magnífica que no inmejorable, pues aún habrán los que encuentren en Volver, y no sin alguna razón, defectos de base en un guión dado al surrealismo y empeñado en largas parrafadas de explicaciones en los compases finales. Pero el presente es de Almodóvar y parece no alcanzar techo. Contradiciendo al título de su obra, el ya está de vuelta de todo y ofrece lo que mejor sabe hacer y cada vez mejor. Disfrutemos pues de ello.
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Volver. España. 2006. 110'.
Director: Pedro Almodóvar.
Guión: Pedro Almodóvar.
Fotografía: José Luis Alcaine.
Montaje: José Salcedo.
Música: Alberto Iglesias.
Producción: Esther García.
Intérpretes: Penélope Cruz (Raimunda), Carmen Maura (Irene), Lola Dueñas (Sole), Blanca Portillo (Agustina), Chus Lampreave (Tía Paula), Yohana Cobo (Paula), Mª Isabel Díaz (Regina).
Puntuación: 8
Por si no quieres "volver" a leer lo mismo...
www.volver-lapelicula.com (página web oficial)
http://www.labutaca.net/films/40/volver.htm (sobre la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2986.html (críticas de la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1544.html (sobre Penélope Cruz)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2300.html?topic=5 (sobre Carmen Maura)
http://es.wikipedia.org/wiki/Lola_Due%C3%B1as (sobre Lola Dueñas)
http://es.wikipedia.org/wiki/Chus_Lampreave (sobre Chus Lampreave)
http://es.wikipedia.org/wiki/Blanca_Portillo (sobre Blanca Portillo)
http://www.tugueb.com/cine/2004/02/entrevista/entrevistaalmo/entrevistaalmo.htm (entrevista a Almodóvar)
http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/almodovar/index.htm (página web oficial de Pedro Almodóvar)
http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Iglesias (sobre Alberto Iglesias)

jueves, septiembre 14, 2006

Alatriste



"No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente". Frase, obertura de una de las obras de más renombre de la literatura contemporánea española, con nombre propio y apellido también. Alatriste, Diego Alatriste. Muchos, muchísimos lectores disfrutaron y disfrutan de las aventuras del ficticio y rentabilísimo espadachín del siglo XVII que tantas alegrías le ha merecido a su padre literario Arturo Pérez-Reverte. 10 años y 5 libros después del nacimiento del nuevo héroe y/o antihéroe español por excelencia, salta a la gran pantalla rodeado de una expectación tan grande que bien podría ahogarla desde el principio. La mayor inversión del cine español presumía una mastodóntica megaproducción a la vez que derroche visual y la sana pretensión de contentar en la medida de lo posible a la legión de seguidores de la saga. O eso parecía.

Decepción. Es la primera palabra que me aviene cuando recuerdo Alatriste. Y los motivos para afirmar tal cosa se hacen más que evidentes cuando uno ve la película. Inconexa, totalmente exenta de un argumento que enganche al espectador, deshilvanada, desprovista de una línea que seguir, y todo ello consecuencia directa de la pretenciosidad no en el hecho de adaptar Alatriste a la pantalla con un elenco de medios incontestable, sino por querer hacerlo tomando los 5 libros que forman la saga. Y eso, además de pretencioso, es poco menos que imposible. Con tanta prisa, tanto brío, Alatriste se dedica a plasmar en pantalla retazos de las novelas, de forma atropellada y sin profundidad en apenas ninguno de ellos. Los que hayan leído las páginas de Reverte se desesperarán, más si cabe, por la prisa irracional que invade la película desde el primer minuto de metraje, por el desastroso montaje cuyas consecuencias se hacen notar en la planicie de sus personajes (algo que, por otra parte, era inevitable). El resultado son buenas actuaciones, mejor reparto y mediocre desarrollo de varios de los personajes fundamentales de la novela. Si bien Viggo Mortensen parece una elección acertada para el papel y desempeña correctamente el rol imponente, sucio y orgulloso de Diego Alatriste, es más que llamativo el forzado español que sale de la boca del neoyorquino. Eduardo Noriega da el pego como el poderoso amigo de Alatriste, el Duque de Guadalmedina, con una actuación breve pero convincente. Juan Echanove inspira una sensación extraña, extravagante, mientras se enfunda ese conseguido disfraz de Francisco de Quevedo. La deseada Elena Anaya deja bastante que desear como femme fatale. Javier Cámara y Eduard Fernández con su habitual eficiencia componen, posiblemente, las dos mejores actuaciones de la película, como conde Duque de Olivares el primero y como Copons, amigo fiel de Alatriste, el segundo. Los otros, los Unax Ugalde, Ariadna Gil, Francesc Garrido pasan en mayor o menor medida desapercibidos, no así Blanca Portillo como Bocanegra protagonizando el momento chocante, pintoresco, raro, de la película. Una extravagancia que ves pasar ante tus ojos y que te deja pensando si esa ha sido o no una buena idea.

Así que revisando la labor del reparto, se presume su trabajo como más mérito propio que parte que toca al director de la orquesta, Aguistín Díaz Yanes. Alatriste le ha desbordado, y eso se desprende de la falta considerable de pulso narrativo, de los acelerones temporales sin previo aviso (un año de galeras en unos segundos), de la escasa profundidad de los personajes y de la superficialidad del retrato del marco en el que se mueven, la decadente España del siglo XVII. Pero sigue siendo pecado capital el querer entender Alatriste como una biografía y no como una película de aventuras, dejando muchas cosas en el tintero y escribiendo otras mal o muy mal. No existe hilo argumental del que tirar, a partir del cual tejer. Las telas se cruzan, entrecruzan y crean una maraña que logran que el espectador se desoriente y sea incapaz de contar el argumento a grandes trazos. Y ese, en una película de este género, es un error imperdonable.

Sin embargo, son las virtudes técnicas las que ensalzan Alatriste y no la dejan caer en la mediocridad. Asistimos a escenas que simulan auténticos cuadros, referencia a parte de Velázquez y su Rendición de Breda. Se trata de brillantes composiciones visuales donde el diseño de producción está cuidado al detalle y la iluminación calculada al milimetro. Esos frescos vivientes son lo mejor de Alatriste, y con ellos, el espectacular vestuario que desfila como si de una pasarela del siglo XVII se tratara. Las localizaciones escogidas y los decorados construidos para la ocasión justifican el titánico esfuerzo del rodaje de Alatriste y rubrican el apartado técnico con uan matrícula de honor. Nada que objetar ahí. Perfecta en la forma, deficiente en el contenido, Alatriste tiene además una muy buena banda sonora acorde a la épica de la ocasión de la que Roque Baños es responsable. Esa épica corre a cargo de espectaculares batallas y sucios duelos de espadachines, donde la sangre corre sin miramientos a base de violentos cortes y estocadas del capitán y compañía.

Suerte para Díaz Yanes que su criatura no acaba haciéndose larga a pesar de las dos horas y media de duración. Su batiburrillo no acaba de aburrir pero tampoco convence, su impecable ambientación le hace ganar muchos puntos y al final, uno se queda con una sensación amarga pero a su vez piensa que pudo ser peor. Escaso bagaje para una figura que mereció mejor suerte y menor pretensión para todas y cada una de sus aventuras. Lo mismo debió pensar Reverte al ver la película que Diego Alatriste luchando contra las tropas holandesas en el infierno de Flandes... Mejor de una en una.
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Alatriste. España. 2006. 147'.
Director: Agustín Díaz Yanes.
Guión: Agustín Díaz Yanes; basado en las novelas "Las aventuras del Capitán Alatriste" de Arturo Pérez-Reverte.
Música Roque Baños.
Fotografía: Paco Femenía.
Montaje: Pepe Salcedo.
Dirección Artística: Benjamín Fernández.
Vestuario: Francesca Sartori.
Intérpretes: Viggo Mortensen (Alatriste), Elena Anaya (Angélica de Alquézar), Javier Cámara (Conde Duque de Olivares), Jesús Castejón (Luis de Alquézar), Antonio Dechent (Garrote), Juan Echanove (Francisco de Quevedo), Eduard Fernández (Copons), Francesc Garrido (Saldaña), Ariadna Gil (María de Castro), Enrico Lo Verso (Malatesta), Cristina Marcos (Joyera), Eduardo Noriega (Duque de Guadalmedina), Blanca Portillo (Bocanegra), Unax Ugalde (Íñigo Balboa).
Puntuación: 5
Alatriste en la red...
http://www.labutaca.net/films/43/alatriste.htm (sobre la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3166.html (sobre la peli)
http://www.capitanalatriste.com/ (página web oficial de Arturo Pérez-Reverte)
http://www.unaxugalde.tk/ (sobre Unax Ugalde)