viernes, noviembre 02, 2007

La Haine (El Odio)



En 1996 un director del que poco se sabía tocaba la gloria en la costeña ciudad de Cannes. La meca de los festivales otorgaba a Mathieu Kassovitz el galardón a mejor director por su segunda película: La Haine. El francés daba la campanada con una película que reincidía en el llamado cine de banlieue o de periferia, es decir, una película que se trasladada a los suburbios de París para retratar a las generaciones perdidas: las de los hijos de inmigrantes que quemaban coches y provocaban los disturbios sin que nadie entendiera el porqué.

La Haine retrata esa generación olvidada y ambulante con rabiosa frescura y un estilo visual renovado que rápidamente la hizo película de culto del cine francés de los 90. Kassovitz impuso el blanco y negro para acercar su película a un estilo casi documental, haciendo que la cámara siguiera a Vinz (Vincent Cassel), Hubert (Hubert Koundé) y Saïd (Saïd Taghmaoui) en su vagabundeo durante un día en la banlieue. Lo que acerca La Haine aún más al estilo documental es que sus protagonistas conservan su nombre de pila en el salto a la ficción y el hecho de asistir a sus ratos muertos, sus reuniones sociales, o sus problemas domésticos. Lo que la aleja de esa no-ficción es otro de los motivos de su clamoroso éxito: el vigoroso montaje que el mismo Kassovitz le imprimió, en el que se dejan ver no pocos recursos visuales de los que tira mano. Kassovitz decide estructurar su narración en un solo día, separando las escenas con una pantalla en negro en la que vemos los dígitos de la hora, y esa separación temporal resulta ser tan irregular como eficaz. Durante esos lapsos de tiempo, La Haine tanto ilustra un tenso encontronazo entre sus tres protagonistas y un policía que custodia la habitación de un hospital a la que quieren acceder, como un tiempo muerto en el que, simplemente, no saben que hacer.

Y es que la mirada que sugiere Kassovitz se fija sobre un grupo de jóvenes de ninguna expectativa ni esperanza. Sin pasado ni futuro, los personajes de la banlieue están furiosos por esa realidad que no eligieron. Se saben reyes de su barrio, lo que es lo mismo que reyes de nada y nadie, y la situación tampoco mejora cuando se trasladan a París, donde visitan un amigo de Saïd en un lujoso apartamento. Allí de nuevo queda manifesto que ellos son parias, los abandonados en una sociedad francesa con graves problemas en sus estratos bajos. Kassovitz no deja la más mínima oportunidad para sus personajes: todos ellos están condenados a un fatídico destino, y mientras este llega, sus vidas se conducen por el aburrimiento y el odio subyacido que ha de despertar en una explosión de violencia y fatalidad. La única posibilidad de (efímero) escapismo que les es concedida viene, no por casualidad, a través del cine. Es la opción que Vinz más disfruta cuando emula a Travis Bickle delante del espejo o cuando se mete por la puerta de atrás de un cine para ir saltando de sala en sala; es la discusión que mantienen un puñado de esos desarraigados cuando discuten cuál era el modelo de la pistola en Arma Letal; es cine mirado a través del cine. Una vez más.

El desenlace de La Haine es brutal y sin concesiones. El fatal augurio se cumple como una descarga de odio de la que es imposible recuperarse. El espectador queda conmocionado con un final sospechado pero que nunca deja de sorprender e impactar hasta hundirlo en estado de shock. Tan solo basta el acelerado segundero de un reloj, la expresión de miedo de Saïd y un chiste que deja de tener gracia...

"C’est l’histoire d’un homme qui tombe d’un immeuble de cinquante étages. Le mec, au fur et à mesure de sa chute se répète sans cesse pour se rassurer : jusqu’ici tout va bien, jusqu’ici tout va bien, jusqu’ici tout va bien. Mais l’important c’est pas la chute, c’est l’atterrissage."

"Es la historia de un hombre que cae de un edificio de cincuenta pisos. El tío, a medida que su caída se repite sin cesar para calmarse: hasta aquí todo va bien, hasta aquí todo va bien, hasta aquí todo va bien. Pero lo importante no es la caída, es el aterrizaje."
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La Haine. Francia. 1995. 96'.
Director: Mathieu Kassovitz.
Guión: Mathieu Kassovitz.
Fotografía: Pierre Aim.
Producción: Christophe Rossignon.
Montaje: Mathieu Kassovitz y Scott Stevenson.
Dirección Artística: Giuseppe Ponturo.
Intérpretes: Mathieu Kassovitz (Vinz), Hubert Koundé (Hubert), Saïd Taghmaoui (Saïd), Abdel Ahmed Ghili (Abdel).
Puntuación: 7,5
Explora la banlieue...
http://www.imdb.com/title/tt0113247/ (sobre la peli)
http://fr.wikipedia.org/wiki/La_Haine (sobre la peli, en francés)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1984.html (sobre Vincent Cassel)
http://www.imdb.com/name/nm0468003/ (sobre Hubert Koundé)
http://imdb.com/name/nm0846548/ (sobre Saïd Taghmaoui)
http://es.wikipedia.org/wiki/Mathieu_Kassovitz (sobre Mathieu Kassovitz)

11 comentarios:

laura dijo...

Es una peli brutal, simplemente brutal. Vincent Cassel buenísimo, para variar. El montaje como dice también y al final, y durante toda la peli, esa sensación de odio, de "no saldreis de aquí ni de coña".
Y en el 2005, cuando en una banlieu de Lyon (por cierto) se empezaban a quemar los primeros coches del otoño, al opinión pública francesa y los medios del mundo entero pusieron el grito en el cielo. No habían visto La Haine, ni pasado nunca por los barrios marginales de sus ciudades.
La Haine es el reflejo de la gente que sabe que, si llega a vigilante de seguridad del Carrefour, habrá llegado a lo más alto. A pesar del gran estado del bienestar francés y de su modelo de integración social.

laura dijo...

Se me ha olvidado! Otra peli de cine de banlieu (ni idea de que existía el "género") muy buena, menos conocida, pero tb premiada (creo, el temita supongo q es baza fija ganadora)y más reciente es: "Le jeux de l'amour et du hasard", no sé si ha traducido literalmente como El juego del amor y del azar (es tb el titulo de una obra clásica del teatro frances). Habla de los roles sociales y del factor suerte, de los ricos y de los pobres en el escenario de un colegio en un barrio marginal. Como los protagonistas son adolescentes, es como menos oscura... o igual no; el barrio sigue siendo el barrio!

PS: mr. blogger ya me deja escribir, yuhu!!!!

Jordi dijo...

Me ha gustado lo del Carrefour, yo no lo habría explicado mejor. Tuve que hacer una presentación sobre la ciudad como personaje en el cine y tenía que ver esta peli. Quería verla hace tiempo porque no recuerdo si tú o Sus me la recomendásteis por aquí, así que aproveché la ocasión. Tomo nota de la otra, a ver si puedo verla pronto.

P.D.: Curiosidad que leí en un ensayo sobre La Haine: es el único género desde el western cuyo nombre lo sitúa geográficamente.

Sus dijo...

PELICULòN.

La vi cuando estaba en Bologna y aùn recuerdo perfectamente los detalles del montaje, una de las cosas, desde mi punto de vista, a destacar de esta obra.

Y la actuaciòn de Cassel y el blanco y negro elegido.

PELICUlòN!

Sus dijo...

Sobre lo del estado del bienestar francés, Michael Moore hace hincapié en Psyco, su ùltima peli-documental, usàndolo como uno de los pilares de su argumentaciòn, pero creo que eligiò el testimonio equivocado. Le quita fuerza a todo lo que cuenta porque no fue a entrevistar a una familia de la periferia de Parìs, sino a una familia de clase social media-MUY alta. Y asì cualquiera.

En esta pelìcula creo que se ve justo la otra cara de Francia, la que Moore ha enterrado en su documental.

Laura, te recomiendo 'Jeux d'enfants'. Aquì te dejo el link de imdb. Espero que te guste ;)
http://imdb.com/title/tt0364517/

Jordi dijo...

Tengo que ir a verla... tengo que ir a ver tantas... De todas maneras, si bien es cierto que Michael Moore hace magníficos documentales, no es menos cierto que los hace "llevándote al huerto" en muchas ocasiones, y que lo sabe hacer como nadie.

Y sí, Cassel está impecable y a la altura de la película. Lo que es bastante descorazonador es comprobar que Mathieu Kassovitz haya acabado haciendo una película tan rematadamente mala como "Ghotika"... así que mejor quedarse con esta.
Me apunto, con permiso, la otra recomendación.

Peter, van un negro un moro y un judío... dijo...

Hey! Pues nada, hacía como un par de trilenios que no venía por aquí y me encuentro con esto xD

Peliculón, sí. No sé, no puedo añadir mucho más a lo que habéis dicho. Sólo señalar esa sensación que se te va quedando mientras ves la película de saber que no te molaría cruzarte con esos tíos a pesar de lo identificado que te sientes con ellos. Es brutal lo próximo a ellos que te puedes llegar a sentir.

Destacar también lo que ha dicho Laura... cuando en el 2005 se empezaron a quemar coches esta peli qué tenía... 10 años? Y luego se alarmaban xD

Sus dijo...

Ayer vi "3:10 To Yuma". Tenìa muchìsimas ganas, por un lado porque entre el reparto estaba mi adorado Christian Bale y porque no, en parte también por Russell Crowe, que està soberbio y el personaje le queda que ni pintao. Ademàs, me apetecìa un western. No he visto la de 1957 pero la de 2007 es una pelìcula que no hay que perderse.

Quiero hacer una menciòn especial al personaje Charlie Prince, un bandido moderno interpretado por un Ben Foster espectacular.

Jordi, si tienes oportunidad, ve a verla.
Yo estoy deseando ver esta!: http://www.imdb.com/gallery/ss/0469494/Ss/0469494/twbb_payoff_final.jpg.html?hint=group
Son cosas mìas o en esa foto Day-Lewis se parece sospechosamente a V de Vendetta??

Jordi dijo...

La de "3:10 to Yuma" estuvo hasta hace poco en cartel por aquí, no sé si aún seguirá en algún cine... Sobre "There will be blood", tengo tantas ganas de verla como tú: uno de los mejores actores con uno de los mejores directores que hay en la actualidad trabajando juntos es algo que no hay que perderse.

Anónimo dijo...

Sus, ya la he visto. Creo que con Paula en el cine, aunque la verdad es que la tengo algo difusa.
Es la de la caja y los niños, no?
"Pas ou pas cap?", era ésa la frase que usan los nanos para retarse, no? "¿Eres capaz o no?"

A paula le hizo mucha gracia, se pasó un vida entera repitiéndome la preguntita. Supongo que aún se acordará.

Anónimo dijo...

PS: soy laura, blogger me vuelve a bloquear.
también quería decir que michael moore me cae mal, me parece un manipulador, y un oportunista, lo q pasa es q como manipula en el otro extremo a veces hace gracia, y me gustó leer las acusaciones q hace en Estupidos hombres blancos, donde supongo q tiene mas tiempo para recrearse q en las pelis y hacer las cosas un poco mejor.

Es cierto, pedro, yo no me los querría cruzar y al mismo tiempo pienso "qué jodidos estamos". De hecho, una noche nos cruzamos en lyon con un moro y un frances clase jodida y salimos escaldaos. A un amigo le partieron el labio y acabaron pegandose con las botellas de cervezas q llevabamos en la mano. Yo no supe qué hacer, simplemente me quedé paralizada. Nunca habia estado en una pelea.
Pasó un coche patrulla y ni paró ni dijo nada.
Luego, sólo nos quedaba odio, una sensacion asquerosa. En los dias siguientes pensé en La Haine. Y tb cuando el segurata del carrefour (magrebí) se rio de un amiga porque no hablaba bien frances. yo intente contestarle con un discurso politico, pero no me salió.
Ya ves, Jordi, el ejemplo no era tan original.

Y volviendo a la tierra... en una pared del glop está el poster de la peli, porque la peli es buena de la hostia!