jueves, marzo 23, 2006

Toro Salvaje



Alguna vez ese pensamiento ha pasado por mi mente. "Es el mejor", me he dicho a veces y lo miro y lo remiro y vuelvo a sonreír. Pienso las veces que se le acusó de encasillamiento, de sobreactuación, de tantas cosas que no se imponen a la monstruosa capacidad camaleonica de Bobby. Cuando me acuerdo de algunas de sus últimas películas y acabo de digerir Toro Salvaje con tanta satisfacción, no me queda más que desear que vuelva el día en que él, y sólo él, vuelva a juntarse con su maestro y mentor, Martin, para demostrar lo que de sobra sabemos. Que el sudor que emana en el cuadrilátero es sudor de actor grande, de gigante y leyenda viva tocada con clase por esa berruga en el medio de su cara.

Este toro es un puñetazo que destroza la cara del héroe. Y me quedo tan ancho. La prueba es la furia con que "el Toro del Bronx" rebienta la cara del guapo y "bien parecido" Tony Janiro en uno de los combates más crueles y crudos de la película de Scorsese. Nunca hubo biografía tan grande sobre el antihéroe en américa. De Niro, Jake La Motta, es lo que Stallone, Rocky, nunca desearía ser: un misógeno, insoportable, maltratador y un animal desbocado que destruye todo lo que le rodea y luego se destruye a sí mismo. Ese es La Motta, un hombre que aspira a lograr el campeonato del mundo de pesos medios y acaba convirtiéndose en un gordo y triste showman sin gracia que debe pagar sus deudas y zafarse de la acusación de una menor de haberla pervertido. Nacimiento, cumbre y hundimiento de una "estrella" que no encuentra satisfacción en nada de lo que consigue en su vida y se arrepiente tarde, demasiado tarde, de todo aquello que perdió. Toro Salvaje maravilla desde los magníficos créditos iniciales en los que vemos a Jake bailar sus movimientos sobre el ring con una cámara lenta y una belleza paradójica del boxeador solitario. Desde ese momento Scorsese compone una de las mejores películas sobre un deporte y sobre un personaje, elegante y revolucionaria en cada plano, en cada asalto, en cada movimiento de cámara que sorprende por el nerviosismo y dinamismo que acompañan a cada combate. Michael Chapman es capaz de dar a una película de boxeo uno de los mejores trabajos de fotografía jamás vistos, presenciando un espectáculo deslumbrante de sudor, chorros de sangre y golpes que vuelan como una coreografía que Chapman captó sobre patines.



Pero quedarse en todo eso es bien poco. La brillantez con que el relato es narrado va acorde con el retrato de una época, los años 40 y 50 en los que La Motta vive su ascenso y decadencia. El detallismo de las escenas de bares y clubes que tanto le gusta a Scorsese rellenan cada fotograma de una obra sobre la masculinidad y lo salvaje de lo humano, tan ruda y violenta como atractiva e hipnótica. El tridente Paul Schrader-Martin Scorsese-Robert de Niro funciona con la misma perfección con que lo hizo en Taxi Driver, dando un resultado que cala inmendiatamente en la conciencia como película grande y encumbra en la gloria a su protagonista. Aspectos tan repetidamente señalados como la bestial transformación física de De Niro quedan en un segundo plano cuando le vemos encarnar de forma tan genuina y convincente al monstruo desamparado e incontrolable que es Jake La Motta. Lo es cuando golpea a su mujer empecinado en su infidelidad, lo es cuando se encuentra solo golpeando el muro de una cárcel, lo es mientras aguanta de pie una soberana paliza que le hace perder su cinturón de campeón, o lo es cuando se rebela y alza contra su ángel, su protector Joey. El eterno matón Joe Pesci es el hermano pequeño que hace de mayor, tierno, paternalista, pero también una bomba capaz de estallar en cualquier momento con consecuencias imprevisibles. Ambos están memorables y son una pareja protagonista sabida de su química y compenetración, aprovechada por el mejor Scorsese, el Marty de Taxi Driver, el de Historias de Nueva York, Casino y Al límite, capaz de hacer cine con mayúsculas y de parir algunos de los mayores logros del cine americano de las últimas décadas.

Toro Salvaje es una lección de cine casi perfecta, que tal vez pierde interés en sus últimos minutos pero que se presenta finalmente como un biopic donde todos los engranajes funcionan con precisión. Un clásico moderno como pocos, sorprendente por su vivacidad y su estética valiente, rápida y original en la filmación de los combates. Dos duras y bellas horas de cine personal y épico. De cine del mejor.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Raging Bull. Estados Unidos. 1980. 128'.
Director: Martin Scorsese.
Guión: Paul Schrader y Mardik Martin.
Música: Pietro Mascagni
Fotografía: Michael Chapman.
Intérpretes: Robert De Niro, Cathy Moriarty, Joe Pesci, Frank Vincent, Nicholas Colasanto, Theresa Saldana, Mario Gallo, Frank Adonis, Joseph Bono, Frank Topham, Lori Anne Flax, Charles Scorsese, Don Dunphy, Bill Hanrahan, Rita Bennett.
Puntuación: 9
Por si te pega fuerte la peli...
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1218.html (crítica de la peli)
http://www.tepasmas.com/datos.php/torosalvaje.htm (una curiosidad)
http://www.filmsite.org/ragi.html (sobre la peli, en inglés)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1560.html (sobre Robert de Niro)
http://es.wikipedia.org/wiki/Joe_Pesci (sobre Joe Pesci)
http://www.scorsesefilms.com/ (página dedicada a Martin Scorsese)
http://www.apocatastasis.com/taxi-driver-travis-bickle-schrader-scorsese.php (ENTREVISTA DE PAUL SCHRADER A MARTIN SCORSESE)

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Raro que nadie comente nada... Bueno, tengo que decir que es una de mis grandes pendientes. Así que poco puedo aportar sobre el tema.
Para mí es un gran director que ha hecho grandes películas y grandes fracasasos (entre los que incluyo "El Aviador"). Eso sí, estoy de acuerdo en que De Niro es uno de los más grandes.

Por cierto, siempre me he preguntado por qué el boxeo es el "deporte" que más y mejor se ha retratado en el cine. Quizá porque se presta mucho a la cámara, pero creo que por ahí hay un mundo todavia por descubrir con otros deportes(alejado de películas como "Goal" y tal). Pero parece que hacer una película sobre un deporte es poco intelectual y mediocre.

P.D. - Acabo de volver de ver "Volver" (a que mola como me repito??). En fin, solo diré que tengo ganas de leer tu crítica.

Aguiló.

Jordi dijo...

Tengo ganas de verla, he oído de todo...

Sobre lo de las películas de deporte. No es que hayan muchas, no es un género especialmente explotado, pero sí que es verdad que con el boxeo ha habido suerte. He visto esta y Alí, y las dos me han parecido buenas películas. Aunque se trata de otro deporte, una película que me encanta es "Un domingo cualquiera", de Oliver Stone.

Anónimo dijo...

Y también has visto "Million dolar baby" y "Snake eyes" (esta en parte) y tantas otras, parece que no hay muchas, pero es un gran filón. Creo que la última fue una de Rusell Crowe, pero yo no la he visto...

Un domingo cualquier me gustó, pero la vi hace mucho y no recuerdo casi nada...

Aguiló.

Anónimo dijo...

Y un respeto a Rocky, que se nos escapaba...

Jordi dijo...

Cierto, no las recordaba. Rocky no la he visto, lo reconozco. Sobre Snake eyes, es una película que merece la pena por el impresionante plano-secuencia de 20 minutos con que empieza la película. Lástima que luego la película se convierta en un thriller bastante normalito.

Anónimo dijo...

Seguimos nuestra conversación mano a mano... Estoy de acuerdo con lo de Snake Eyes, como promete. Aunque yo recortaría los 20 minutos que dices a 10. Pero sí, son trepidantes.

Explicame como has conseguido no ver nunca ninguna película de Rocky?? Mi problema es otro. Recuerdo cachos y nunca sé a que parte pertenecen...

Aguiló.

Jordi dijo...

Seguimos, jeje. Son trepidantes, sí, pero no me refería al hecho de la escena en sí sino más al plano-secuencia. Es decir, durante creo que son algo más de 20 minutos (creo que hasta que se produce el asesinato), no hay corte, la cámara sigue a Nicolas Cage y otros personajes por las entrañas del estadio sin que se produzca el cambio de plano ni medie el montador. Es algo dificilísimo y muy escaso en el cine, y por eso digo que vale la pena. Pero la maestría de Brian de Palma se queda ahí. Luego la película acaba siendo una más.

Lo de Rocky... pues ni yo mismo me lo explico.

Ctrl_Alt_Supr dijo...

Me confieso tambien de ser una de esas personas que no han visto Rocky.
Me avergüenza decir que hay grandes peliculas que aun no he visto tales como rocky o la trilogia del padrino(ya las he conseguido y vi la primera impresionante), el club de los poetas muertos (q la vi el otro dia).
Sobre Toro salvaje casi casi esta bajada para ver, que es una pelicula que tenia muchisimas ganas de ver

Aguiló dijo...

Hay 20 minutos hasta el asesinato?? Debería comprobarlo, en caso de ser así, me parecieron 10 (buena señal...).

P.D. - Me deja poner el nick, oeoeoeoeoe...

Jordi dijo...

"Brian de Palma comienza esta película con un largo plano secuencia de 13 minutos de duración. De Palma, director de películas como..."

Lo he recortado de una página. Te acercabas tú más.

BlitzKrieg dijo...

Yo acabo de ver Los tres entierros de Melquíades Estrada (es lo que hago en lugar de ir a Mompart).. ya que nos ponemos...

Por cierto, lo de no haber visto Rocky no tiene nombre (y te lo digo yo).