domingo, diciembre 17, 2006

Retratos de la Nouvelle Vague (III): Los 400 golpes

Recuerdo bien
aquellos "cuatrocientos golpes" de Truffaut
y el travelling con el pequeño desertor
Antoine Doinel,
playa a través,
buscando un mar que parecía más un paredón.

Y el happy-end
que la censura travestida en voz en off
sobrepusiera al pesimismo del autor,
nos hizo ver
que un mundo cruel
se salva con una homilía fuera del guión.
Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que toda la vida es cine
y los sueños,
cine son.

Al fin llegó
el día tan temido más allá del mar,
previstos por los grises de Henri Decaë
cuánta razón
tuvo el censor,
Antoine Doinel murió en su "domicilio conyugal".

Pido perdón
por confundir el cine con la realidad,
no es fácil olvidar Cahiers du Cinéma,
le Mac Mahon,
eso pasó,
son olas viejas con resacas de la nouvelle vague.

Cine, cine (Luis Eduardo Aute)
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2 comentarios:

laura dijo...

Ya decía yo que siendo tan buena la letra no podía ser del poncho ese... Gran peli. Sí señó.
Me quedé sin ir al ciclo, peeeeeeeeeero

Silver Sack dijo...

Todo es ponerse, todo es ponerse... tituti...