lunes, febrero 19, 2007

Cartas desde Iwo Jima



Da la sensación de que Cartas desde Iwo Jima ha sido el hijo mimado de esta curiosa película narrada desde dos perspectivas. En Cartas desde Iwo Jima se aprecia la intensidad que tanto eché a faltar en su hermana, Banderas de nuestros padres. Posiblemente, la historia, mucho más sencilla de contar, ha permitido a Eastwood desarrollar un relato sin titubeos en el tiempo que, en conjunto, compone una película sobria e interesante. No llega al nivel de otros grandes dramas bélicos, pero se le acerca.

Uno de los puntos más positivos de la cinta es el buen nivel general de las interpretaciones, algo de lo que buena culpa debe tener Clint Eastwood. Me resisto a destacar ninguna actuación en particular, porque considero que son demasiadas las que rayan a gran nivel. Además, esta película tendrá el honor de lavar un poco la imagen de los actores nipones, justamente desgastada con películas del calibre de El pozo.

Llegado este punto, sería conveniente alertar que la película está distribuida en V.O.S. (lo que explica los pocas copias distribuidas), algo que, no obstante, es de agradecer puesto que una de las virtudes del film es explorar la cultura y creencias del Japón imperial de Hiro Hito y el sonido original ayuda. En la misma línea, cabe destacar el trabajo logrado en fotografía y ambientación, y ello con el inconveniente de disponer poca variedad de decorados.

Por mi parte sólo añadir que, pese a ser considerablemente superior, esta película se disfruta más cuando se ha visionado previamente Banderas de nuestros padres. En diversas ocasiones veremos alguna escena e historia que se cruza en ambas películas. De todos modos, por sí sola Cartas desde Iwo Jima ya representa una excelente opción de cine.
Puntuación: 7,5

Silver Sack





Con estética y ambiente rugoso, áspero e incómodo, Cartas desde Iwo Jima es un ejemplo más, el enésimo, de la mano maestra en la dirección de Clint Eastwood. Baste para loar a este viejo zorro del cine que lo que consigue con Cartas desde Iwo Jima es una fidedigna representación histórica que rezuma rigor histórico. Es la otra versión de la batalla, la que supuestamente nunca hubiéramos visto de no ser por el empeño de un director curtido en muchas de esas batallas y que está de vuelta de todo. El apellido Eastwood se impone por sí solo en Hollywood y a estas alturas, a nadie extraña su autoridad a la hora de poner en marcha un proyecto cuanto menos inusual. Dos películas en torno a la batalla de Iwo Jima, ofreciendo las dos caras del conflicto desde sus respectivos bandos, es algo que raramente podríamos haber esperado del cine bélico si atendemos a su tradición. En el caso de Cartas desde Iwo Jima, la producción y rodaje casi enteramente japoneses hacen de ella casi una excepción en el género, si bien Richard Fleischer ya abordó el ataque de Pearl Harbor desde una perspectiva japonesa en Tora, tora, tora! (1970).

Cartas desde Iwo Jima parte de una acepción que el cine bélico de finales del siglo pasado e inicios del presente ha ido asentando, salvo en más que desdeñables incursiones (Windtalkers, Tras la línea enemiga), como una de las bases sobre las que se construye: la progresiva desaparición del maniqueísmo prototípico de gran parte del cine de posguerra norteamericano en favor de una humanización mayor del conflicto y los hombres que forman parte de los mismos. En la película de Eastwood no hay ni buenos ni malos. A partir de ahí, Cartas desde Iwo Jima es un relato crudísimo, fundamentado en las emotivas cartas recuperadas de los soldados que participaron en aquella carnicería donde el bando japonés era el gran derrotado de antemano. Objetivamente, las historias personales de los soldados no están todo lo cuidadas que debieran y no se les ofrece la suficiente atención, que pertenece en su mayoría a lo que ocurre en el campo de batalla. Esto, por supuesto, no es del todo rechazable ni del todo aceptable, porque Cartas desde Iwo Jima pasa a ser un relato bélico de estilo clásico y mirilla renovada, pero a costa de un menor esmero con las historias personales de los soldados. La emoción e implicación que consigue de su espectador es, por tanto, más limitada de la que podría inyectar con todo su potencial rindiendo al máximo, algo palpable en obras maestras del género como La delgada línea roja (Terrence Malick, 1998). Lo que no es discutible es que, a pesar de lo cual, Cartas desde Iwo Jima es una película notable como ejercicio de memoria histórica, lejos de la parcialidad y propagandismo alguno, y con un sólido grupo de actores nipones comandados (también literalmente) por un Ken Watanabe espléndido como general Kuribayashi.

Eastwood es decididamente sincero en el cine que hace y se implica. Esta no es la excepción: Cartas desde Iwo Jima rebosa sinceridad hasta no escatimar en detalles escabrosos y poco agradables. Tampoco lo hace a la hora de construir una imagen superlativa pero nunca irreal del significado del honor o la patria para los soldados japoneses: habla con naturalidad de conceptos que otros se dedican a exagerar hasta el discurso inflado y vacío. Con la naturalidad de un rostro ya arrugado, inteligente y curtido por el tiempo que sabiduría le ha entregado para conjugarlo con una envidiable sensibilidad. Y seguir, con 76 años, haciéndonos regalos en forma de cine.
Puntuación: 7,5

Jordi

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Letters from Iwo Jima. Estados Unidos. 2006. 140'.
Director: Clint Eastwood.
Guión: Iris Yamashita y Paul Haggis; basado en el libro Picture letters from commander in chief de Tadamichi Kuribayashi.
Música: Kyle Eastwood, Michael Stevens.
Fotografía: Tom Stern.
Montaje: Joel Cox, Gary D. Roach.
Diseño de producción: Henry Burnstead, James J. Murakami.
Vestuario: Deborah Hopper.
Producción: Clint Eastwood, Steven Spielberg, Robert Lorenz.
Intérpretes: Ken Watanabe (general Tadamichi Kuribayashi), Kazunari Ninomiya (Saigo), Tsuyoshi Ihara (barón Nishi), Ryo Kase (Shimizu), Shidou Nakamura (teniente Ito), Nae (Hanako), Hiroshi Watanabe (teniente Fujita), Takumi Bando (capitán Tanida), Yuki Matsyzaki (Nozaki).
Enlaces desde Iwo Jima...
http://www.labutaca.net/films/49/lettersfromiwojima.htm (sobre la peli)
http://www.iwojimathemovie.com (página web oficial)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3293.html (crítica de la peli)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article1368.html (sobre Clint Eastwood)
http://www.elcultural.es/HTML/20061221/Cine/Cine19394.asp (entrevista a Clint Eastwood)
http://es.wikipedia.org/wiki/Ken_Watanabe (sobre Ken Watanabe)

7 comentarios:

aguiló dijo...

Cuando hacéis esto significa que antes habéis quedado para una romántica velada??

laura dijo...

Iba a preguntar lo mismo ... :D

Silver Sack dijo...

Casi pero no, ha sido casualidad que la viéramos el mismo fin de semana.

PD: Se vale que los comentarios tengan que ver con la película.

laura dijo...

"Se vale que los comentarios tengan que ver con la película. "

Uy, síiiiiiiiiiiiiii!
¿Pero quién et has creído que somos?
No la he visto, evidentemente.

BlitzKrieg dijo...

Yo iba a preguntar si la de El pozo iba sobre embutidos, pero creo que no tiene que ver con la película...

aguiló dijo...

Y ya puestos que no he visto la película, pregunto... No podría Eastwood haber unido las dos películas en una?? Si según recuerdo a la de "Banderas que tiene mi abuelo por casa" le sobraba más de una hora porque no decía nada nuevo. Vamos, que pregunto por no callar, pero se me ha ocurrido...

Silver Sack dijo...

Aunque ambas películas parten de la batalla de Iwo Jima, Banderas de nuestros padres se centra más en la utilización política de la foto de la bandera. Juntar ambas películas formaría un mondongo difícil de digerir.