jueves, noviembre 26, 2009

Celda 211



Triunfo sin peros, sin concesiones a cánones pero sin renunciar a identidades. Celda 211 es uno de los mayores logros de la industria española de los últimos años, porque no hay aquí género mascado, disimulado y listo para producir efecto-llamada dirigido a grandes públicos, sino una asunción poderosa de los mecanismos, la lección bien aprendida y mejor aplicada (...) Daniel Monzón imprime brío e intensidad a una narración siempre poderosa, logrando tensiones insostenibles e infiernos viscerales y perfectamente coreografiados. Cierto que hay debilidades que impiden la maestría, que la subtrama de los disturbios en el exterior de la prisión resulta impostada para desencadenar un viraje irreversible en el devenir de los acontecimientos. Pero a cambio, el realizador demuestra brillantez utilizando a tres etarras como sutilísimo macguffin sin amenaza de politización de la trama, planteando desmoronamientos de la moralidad y hasta consistentes caminos hacia la insospechada fraternidad de sus dos personajes principales.

Leer crítica completa en La Butaca

4 comentarios:

mayma dijo...

blog sencillo y de contenido contudente y directo.. ysobre cine! m gusta..

t sigo!!

pásate por mi sindrome: konelsindromedepeterpan.blogspot.com

Anónimo dijo...

minimalista y agradable, tengo mucho que aprender. Me gustaría que te dieses una vuelta por el mío y dejases algún consejo.
nadiesdesmesurado.blogspot.com

moonriver dijo...

Totalmente de acuerdo con tu crítica. Sólo un pero: la interpretación de Alberto Ammann me parece que está a la misma altura que la de mi admiradísimo Luis Tosar. Sé que es decir mucho; pero es que, en mi opinión, ambos están soberbios. De Marta Etura, mejor no hablo. Alguien haría un gran favor al cine español si le dijera que, por muy mona que sea, no tiene ningún tipo de talento como actriz. Pero, bueno, los académicos le dan un Goya y tocará seguir aguantándola y aguantando las ganas de vomitar cada vez que aniquile una frase con su pésima dicción.

Jordi Revert dijo...

Me sorprendió el Goya a Ammann, pero lo cierto es que me alegré. No olvidemos que es un actor prácticamente inexperto, y en consecuencia su actuación debería convertirle en otra de las grandes virtudes de la película. Ahora bien, yo no lo pondría a la misma altura que Tosar, y lo digo teniendo en cuenta los muy diferentes carismas de los dos personajes.

Saludos y gracias a todos por comentar