lunes, mayo 07, 2007

Sunshine



Es difícil convencer a alguien de que Trainspotting y La playa pertenecen al mismo director. Pues sí. Danny Boyle fue capaz de adaptar la novela de Irvin Welsh y hacer de su segunda película (Tras A tumba abierta) uno de los clásicos de los 90, algo que a estas alturas pocos le discuten. Prometía y mucho, hasta que le dio por irse a una paradisíaca islita de Tailandia con DiCaprio y compañía y conseguir otro hito del cine reciente: hito de los despropósitos. Pero Boyle fue capaz de levantarse del trastazo y abanderar, mas que a algunos les pese, la nueva oleada de cine fantástico británico con la interesante película de zombis 28 días después.

Dejando de lado Millions y A life less ordinary, desconocidas en nuestro país, ha pasado casi un lustro antes de que Sunshine viera la luz. Que Boyle se atreva ahora con la ciencia-ficción es un arriesgado paso en su filmografía, sabiendo de las tantas expectativas como ganas de denostarle que la crítica le ha demostrado. Sunshine nos mete desde el principio en la Ícarus II, nave pegada a un gigantesco escudo-bomba que se dirige hacia el sol para reactivarlo. El primer acierto de Boyle es pasar por alto las innecesarias y cansinas escenas previas al viaje espacial (tan manidas y recurridas en películas como Armageddon o Misión a Marte). Opta desde el principio por ubicarnos en una atmósfera de temperatura y asfixia insoportables y crecientes (a medida se acercan al astro rey), acompañada de mínimos sonidos electrónicos y constantes ruidos de la nave que logran el pretendido agobio. El segundo acierto de Boyle es que, durante la mayor parte de Sunshine, navega con rumbo fijo, sabiendo lo que quiere (incluso se permite un toque de 2001: Una odisea del espacio) y haciendo que su película se centre en las cada vez más tensas relaciones entre los tripulantes de la nave. Nadie se hace el héroe ni añora infantilmente lo dejado en la tierra (y se agradece). Sunshine huye de los ritmos frenéticos y constantes crisis (Horizonte final, Armageddon) para dejar que sea la propia tensión ante las adversidades la que crezca y envuelva con el éxito al espectador tanto como a los ocupantes de la Ícarus II.

Con todo lo dicho, podría parecer que Boyle lo consiguió y que Sunshine es una notable película de ciencia-ficción, uno de esos regalos que echábamos en falta en este género. El temido “pero” es un giro argumental que a falta de 20 minutos del final tira por tierra todo lo erigido y convierte las últimas escenas en un desastre tanto visual (cuidadísimo hasta el momento) como argumental. La “caza” psicótica que presenciamos en ese último tramo parece otra película, una pifia que emula torpemente a Alien y donde todo consiste en generar tantas imágenes por segundo y/o distorsionarlas tanto como sea posible para que el espectador no se entere de nada. Lo que pretende ser clímax acaba siendo el hundimiento de Sunshine. Lo que hace que, al final, el experimento espacial de Boyle resulte fallido. Una lástima.
Puntuación: 6
Jordi



Las odiseas espaciales posiblemente sean uno de los géneros de la ciencia-ficción más difíciles de abordar, en especial, porque es difícil resistirse a la tentación de acabar convirtiéndola en la enésima copia de Alien, sin más contenido que vísceras y ácido corrosivo a mansalva. Por fortuna, Danny Boyle ha aprovechado esta oportunidad para explorar nuevamente al ser humano en una situación límite, al igual que ya hizo en Trainspotting, 28 días después… o La Playa (esta la podéis olvidar si queréis).

Así pues, Boyle nos trae una odisea sosegada, contemplativa y muy reflexiva. Esto se aprecia especialmente en la gran belleza alcanzada durante algunas escenas como la órbita alrededor de Mercurio o los paseos espaciales. Y todavía mayor calidad presenta la banda sonora que nos ofrece John Murphy, en perfecta sintonía con las imágenes que acompaña. A estos elementos cabe señalarle un trabajado guión y un bien trabajado grupo de actores para configurar una primera hora de película muy recomendable.

El punto de divergencia llega en los últimos minutos de la cinta que rompen con la tónica general que seguía la trama hasta el momento. No obstante, me resulta imposible considerar esto un error, ya que este giro se basa en una explicación que continúa la pauta de introspección humana del resto de la película, y no se trata de un simple reclamo biliar. De tal manera, resulta difícil ponerle pegas a este film, que posiblemente ya se pueda considerar una de las recomendaciones del género o, al menos, una encarecida recomendación para gastarse los cuartos en taquilla. Puntuación: 7’5
Silver Sack
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Sunshine. Reino Unido. 2007. 107'.
Director: Danny Boyle.
Guión: Alex Garland.
Música: John Murphy y Underworld.
Fotografía: Alwin Kuchler.
Montaje: Chris Gill.
Diseño de producción: Mark Tildesley.
Vestuario: Suttirat Anne Larlarb.
Producción: Andrew Macdonald.
Intérpretes: Cillian Murphy (Capa), Rose Byrne (Cassie), Cliff Curtis (Searle), Chris Evans (Mace), Troy Garity (Harvey), Hiroyuki Sanada (Kaneda), Benedict Wong (Trey), Michelle Yeoh (Corazón).
Sigue la luz...
http://www.labutaca.net/films/50/sunshine.htm (sobre la peli)
http://www.sunshinelapelicula.es/ (web oficial España)
http://www.sunshinedna.com/ (web oficial E.E.U.U.)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article3343.html (crítica de la peli)
http://www.cinefantastico.com/entrevista.php?id=65 (entrevista a Danny Boyle)
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2596.html (sobre Cillian Murphy)
http://www.colpdefecte.com/chanpoo/actores/hiroyukisanada/hiroyukisanada.htm (sobre Hiroyuki Sanada)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Danny Boyle es mister Sunshine?

Anónimo dijo...

Creo que lo de 28 días después ya lo discutimos algún día. ¿Realmente os parece interesante esa película? Yo la verdad es que me reí bastante cuando la vi, lo que dice bien poco de esta película que se supone que tendría que generar otro tipo de situaciones (véase tensión, miedo...)

Jordi dijo...

A mí me pareció en su día una película interesante, aunque es una de esas que la gente odia y quiere a partes iguales (pablo es de los tuyos).

Realmente tendría que verla otra vez porque me acuerdo de más bien poco, pero la recuerdo como una película interesante y una peli "de zombis" bien hecha. Recuerdo sobre todo dos cosas: el principio impactante en el que Cillian Murphy se despierta solo en Londres, y el estilo visual de la película, con una imagen muy austera, sobria (creo que estaba rodada en video digital). No diré que fuera una gran película y de hecho le sobraban algunas cuantas cosas, pero yo sí que recuerdo pasar algún buen rato de tensión. Vamos, que yo la incluyo entre los aciertos de Boyle.

BlitzKrieg dijo...

No sé quién es el anónimo, pero nosotros ya lo discutimos, sí. Friki y nosequién más (puede que fuera Adrián) decían que era una mierda; Jordi y yo, que no estaba tan mal. Coincido con Jordi en que no es un peliculón, pero tenía cosas que molaban (como la estética, la fotografía aunque suene a tópico) y apuntaría más cosas si la tuviera más reciente...

moonriver dijo...

En cuanto a 28 días después soy una fan incondicional del film.¿Por qué?No lo sé.Puede que porque me recordara a un libro muy bueno ("Plaga 99"),que no tiene mucho que ver,pero que en el fondo va de lo mismo.El caso es que la peli me atrapó desde el primer momento y no conseguí escaparme de ella hasta varios días después de salir del cine.
En cuanto a Sunshine,coincido con la crítica de Jordi:muy buena película si obviamos los últimos 20minutos.¿Alguien se entera de algo en las escenas excesivamente luminosas del final?